Cómo es que una mujer puede tener un cuerpo perfecto sin haberse muerto en el intento

Las presiones que están detrás de conseguir el cuerpo ideal

 

Yo sé que más de una mujer estaba esperando que le diera los mejores trucos para tener el vientre plano, quitarse la celulitis, adelgazar los muslos y hasta blanquear los dientes…pero no vas a leer algo así aquí.

Lamento decepcionar a más de una, pero es que el título de este artículo es más sarcasmo que otra cosa.

En vista de que, cuando estuve buscando darle la vuelta a los otros titulares que se me habían ocurrido, me he topado con unas cifras im-pre-sio-nan-tes de información que hay en internet, sobre los mejores trucos para tener el cuerpo perfecto y el montón de artículos, videos y demás consejos de nutrición, dieta y ejercicios, sólo me dieron a entender que este tema es de los más buscados tanto por mujeres como hombres que desean -a costa muchas veces de lo que sea- tener el cuerpo perfecto.

 

Quiero mostrarte estos datos porque de verdad asombraron:

 

¡Claro que me puse a pensar!

¿De verdad preferimos o buscamos esa perfección más allá de lo que es estar sano por dentro y por fuera?

¿Qué es tener el cuerpo ¨perfecto¨y por qué todo el mundo lo quiere?

 

Digo, a mi también me hubiera gustado tener un cuerpo, no perfecto digo, porque no creo que exista, pero sí, por lo menos delgado.

Y las razones por las que siempre busqué reflejar mi imagen en unos cuantos kilos menos, tiene que ver con el hecho de haber crecido en un entorno donde todo el tiempo se me decía que si era gorda, nadie me iba a querer.

 

Te juro que esa frase matadora, todavía me retumba en los oídos

 

Ni por mucha dieta, ejercicio, sauna, masajes reductores, PNL, libros de autoayuda y ejercicios de Louis Hay, mi corazón ha dejado de sentir que no cumplí con ello…

Chispas, llegué a esta edad y sigo siendo gorda…ni modo, no lo logré, no pude tener esa imagen ideal que todo el mundo quería que tuviera.

¨Ay Aleja, tú con esa cara tan linda…si perdieras unos kilos…te verías mucho mejor¨.

¿Mucho mejor para quién?

Me llevó varios años hacerme esa pregunta y también entender que eso de que nadie me iba a querer tampoco era cierto.

Por fortuna soy una mujer amada y cada día me amo mucho más a mí misma, que es lo principal.  Aunque, para serte sincera, los kilos demás nunca han dejado de preocuparme.

He ahí el verdadero peso ¨extra¨que cargo, que si me has seguido hasta ahora, no es ni ha sido un asunto estético nada más, es una cuestión emocional más profunda la que toda gorda como yo, puede venir cargando y también una flaca, como no.

 

No hemos venido a este mundo a cumplir con estereotipos, somos mucho más que un cuerpo

 

Las mujeres cargamos un peso corporal extra

 

No me digas que no.

Aprendimos que teníamos que ser lindas, deseadas, femeninas, olorosas, candorosas, tiernas y aparte de todo eso: ¡Perfectas! ¡Flacas! ¡Rubias! ¡Inteligentes! ¡Poderosas! ¡Exitosas! y para de contar.
Y en esa especie de estigma, muchas de nosotras nos hemos pasado la vida en una especie de tortura de pies a cabeza, donde caben:

 

Cirugías estéticas.

Fajas.

Liposucciones.

Baypass gástrico.

Masajes reductivos (que duelen una barbaridad).

Drenaje linfático.

Cavitaciones.

Yerbas, infusiones, potajes y cuanta cosa se pueda untar, beber o comer para perder peso.

La dieta de la luna.

La dieta circadiana.

La dieta de la col (que Juanita le dijo a María que era buenísima y yo la quiero hacer porque perdió 30 kilos en un mes)

Envoltorios de toda especie, hasta papel absorbente si te han dicho que te hace perder grasa de noche, tú vas y te lo pones.

 

Y bueno…la lista sería interminable, porque le siguen las anfetaminas, la dieta del choque del hígado, el balón gástrico y si te pudieras coser la boca, lo harías.

Más de una se ha muerto en su intento de lograr el tan ansiado cuerpo perfecto ¡Deja tú de lado la salud! se han puesto y quitado de todo, hasta las orejas.

La mayoría de las mujeres hacemos esto y más por esa idealización y por no querer pasar por el terrible ojo acusador de la gente,por el qué dirán tan famoso.

¿Y quién detiene todo este convulsionado mundo?

Me temo que sólo tú querida.
De verdad, eso del cuerpo perfecto es adquirir una deuda contigo para toda la vida, que quizás (Sólo quizás) no la vas a poder saldar.

¿Quieres que te diga por qué?

Porque esa perfección no la vas a encontrar, siempre vas a querer más y más

Todas las personas somos únicas y ese cuerpo que tanto te mortifica, es lo que precísamente te hace ser diferente a las demás, pero claro, no porque yo te lo diga, cuando la insatisfacción te ande rondando, vas a mandar por un tubo mi palabras.

¿Tú preferirías ser igualita a la modelo de la revista, verdad?

Está bien, estás en tu derecho, pero ni siquiera ellas se creen perfectas.
Tú les preguntas si se sienten a gusto con el cuerpo que traen y todas te van a decir que no. Siempre te van a salir con que todavía les falta, que las tres horas diarias en el gimnasio no son suficientes o que tienen que vivir esclavizadas para conseguir no engordar ni un gramo.

 

El cuerpo perfecto versus el imperfecto

 

Tienes que evitar a toda costa odiarte por no ser la mujer perfecta frente al espejo

 

Tu cuerpo es sin duda un comunicador, él te está diciendo constantemente lo que le pasa, lo que siente y hasta de lo que padece tu alma.
Si lo escuchas bien, podrá decirte al oído aquella herida que aún no sana y que está clavada profundamente en alguna parte y que no te deja brillar como tú quieres.

Así que si también te haces la sorda, si ocultas a esa vocecita interior que desde hace rato te está diciendo cosas, lo más probable es que no vayas a crecer emocionalmente, sino que al contrario, te vas a hacer una estrella del firmamento que va enmascarando quien realmente es.

 

Depende de lo que sientas, será la mejor manera de nutrir tu imagen corporal

 

Está bien, digamos que tú decides hacer la dieta.
Te vas con el doctor, te inscribes al gimnasio y la comienzas a hacer con una voluntad de hierro.

Al cabo de unos dos ó tres meses te aburres y mandas todo el esfuerzo de vacaciones.

Esta sola acción te va a llevar a sentirte muy mal contigo misma, una vez más te estás defraudando en el intento de lograr ese cuerpo ideal que tanto anhelas.

Eres un ¨fiasco¨, mejor hubieras hecho la dieta de complemento alimenticio aquel, que prometía 20 kilos en 15 días.

Y te miras al espejo diciéndote lo peor que encuentras por ahí, sales y te echas un bote de helado de chocolate porque la depresión no te deja en paz.

Después…todo vuelve a empezar.

Hay que nutrir al cuerpo con algo más que frutas y verduras, es la verdad.
Se necesita proporcionarle también vitaminas de cariño y aceptación en grandes dosis, porque mira, quizás logres tu objetivos y llegues a tu peso ideal, pero las heridas emocionales no tratadas, se quedarán ahí y te seguirán adonde quiera que vayas, te lo aseguro.

 

Encontrando el equilibrio interior y expresándolo al exterior

 

Si tú reconoces que dentro de ti habita un odio al cuerpo que tienes, busca ayuda por favor

Pasa también que descubres que no sólo detestas lo tuyo, sino que el de los otros también te causa repugnancia y entonces haces todo lo posible para dejar de ser gorda y como buena ex gorda, te vas a encargar de convertirte en la vengadora anónima de la delgadez y le vas a decir a todo el mundo que nadie la va a querer con esos kilos demás.

Capaz que te vas a meter a gurú de la nutrición y crearás un plan de alimentación fenomenal para que otras, como tú, sean felices siendo flacas, porque, eso es lo que tú creíste, que las mujeres delgadas son las mejores, exitosas y afortunadas.

Quítate la máscara, por favor, porque inevitablemente los flashazos mentales se van a estar reflejando en tu imagen exterior y será mejor tener la voz clarita para gritar a los cuatro vientos:

 

Ni gorda ni flaca, simplemente aceptándome como soy hoy por hoy, es todo

 

 

Nadie puede lucir realmente auténtico si se está escondiendo en esas supuestas virtudes que les dejó quitarse unos cuantos kilos, porque eso sí, cuando comenzamos a perder peso y estamos acercándonos al ideal, nos sentimos las mujeres más poderosas de la tierra, nadie dice que no es así.

Claro, tengo también que decirte que si has estado haciendo un trabajo realmente bueno a nivel emocional y te sientes más nutrida en ese sentido, la dieta y el ejercicio van a ser tus mejores acompañante,porque la vas a hacer no porque odias a tu cuerpo, sino porque lo quieres.

 

Imagen Corporal, emocional y estética

 

 

Estas tres dimensiones tan importantes, cuando se trabajan una a una, te pueden ayudar a crecer y a desarrollarte de una forma más integral, porque vas a poder ir desde muy adentro, hasta poder fluir hacia el afuera.

Por eso en la Imagen Personal Consciente, se intenta que el cliente esté todo el tiempo abrazando y comprendiendo en su proceso, lo que tiene que aprender de su cuerpo, para proyectarlo en su imagen exterior.

Nada de vestirnos para esconder las debilidades, es mostrarte con todo eso fortalecido

Y es pensar que indudablemente no estamos hechas de una sola de esas partes, sino que todas nos complementan.

Si tu energía está puesta más en una dimensión que en otra, estarás un poco desequilibrada y tarde o temprano eso también va a salir a la luz.

No es nada difícil ponerse en sintonía contigo, eso sí, tienes que decidirlo para dar los pasos que necesitas para lograr esa transformación con bases sólidas, bien cimentadas y en armonía con tu ser natural.

Porque la gran obra que eres, merece ser proyectada desde un punto de partida amoroso y fuerte.

Desde ahí podrás lograr lo que sea, y te verás congruente con quien eres en una totalidad inconfundible.

Yo abogaré siempre por ello

Gracias por leerme,

un besito,

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2017-04-05T22:40:51+00:00

2 Comentarios

  1. ADELA EMILIA GOMEZ AYALA 11 abril, 2017 en 11:15 am - Responder

    Hola Aleja, un post muy completo.

    Ciertamente que los cánones de belleza actuales, en muchos casos totalmente irreales, están causando mucho daño a muchas personas, especialmente mujeres, pues en los hombres unos cuantos kilos de más no se tiene muy en cuenta.

    Cuando no se es capaz de manejar ese torbellino de emociones que te genera esa no aceptación de tu cuerpo, ya la cosa se complica, pues más allá de los problemas derivados de la obesidad, aparecen también desequilibrios emocionales, que lo único que hacen es empeorar o desequilibrar más a la persona.

    Cada persona es como es, tiene el físico que tiene, cuídate, haz ejercicio, aliméntate bien, pero no te obsesiones por tu físico. Si lo haces, te pierdes.

    Te felicito por este post tan bien argumentado y a la vez de gran utilidad.

    Un afectuoso saludo

    • Aleja Marín 12 abril, 2017 en 3:53 pm - Responder

      Adela!

      Muchas gracias a ti por tu comentario tan jugoso.

      Yo sí creo que de neustra parte está en buscar la manera de equilibrar nuestra imagen corporal con la emocional y la estética claro, porque así estaremos más fuerte para contrarrestrar los efectos de ese bombardeo de estereotipos que nos han sacado tantas lágrimas.

      Te mando un abrazo fuerte

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