Los mejores secretos se guardan en el clóset de una mujer

Cuando organizas a consciencia tu guardarropa, refuerzas tu imagen personal

Debo confesarlo, no soy una mujer muy ordenada que se diga, pero sí me gusta la liberación que representa una buena limpieza de clóset.

Este fin de semana, en un arrebato de locura –más no de tiempo- decidí sacar ropa que ya no me puse en dos años y que quiero donar. Sin quererlo, la sola disposición o deseo a consciencia de este acto, me llevó a encontrar que,  el guardarropa habla una vez que le abres las puertas y decides ver qué hay ahí adentro.

Un clóset puede contener los mejores secretos de tu existencia

No es cosa fácil, lo sé. Dan como ganas de llorar ver en lo que nos hemos convertido; tallas disparejas, mucho negro, blanco o gris, estampados que jamás usaste, ropa de maternidad que guardaste por la pura nostalgia y porque, en cualquier momento de comodidad, esas prendas se acoplan bastante bien, aunque ya no lleves bebé a cuestas.

Cuando limpiamos –dicen los que saben de Ley de Atracción y esas cosas- se deja un espacio abierto para que nos lleguen nuevas cosas, aparte de liberar energía estancada.

Vamos, lo que te estoy diciendo de la energía es algo que he leído por ahí y no sé si sea cierto o no.  Lo que sí sé es que mover esos espacios, revela muchas cosas, no sólo la ausencia o la abundancia de ropa; pues tenemos la oportunidad de aclarar nuestro panorama, encontrando diferentes razones por las cuales guardamos o no ciertas prendas, compramos unas más que otras y porqué hay algunos colores que se vuelven los primeros de nuestra lista.

Si entendemos que la imagen es reflejo de nuestra propia creencia de cómo somos o cómo nos ven los demás ¿Qué crees que va a salir del clóset cuando lo empieces a esculcar?

¡Puras verdades!

Y mira que en ese sentido no soy nada cobarde, prefiero ponerme colorada que descolorida y mejor enfrentarme con eso que tiene mi guardarropa para decirme.

De ahí a lo mejor agarre un bajón anímico de un rato, pero al día siguiente voy con más fuerza a hacer los cambios  necesarios para no quedarme ahí en esa insatisfacción.

Si la vida es bien bonita y yo voy con ella de la mano ¿Por qué no darle el chance de que me muestre el mejor camino para ser feliz?

De la energía a la realidad…

Hablemos de lo concreto si vamos a buscar respuestas, comencemos por lo más práctico y pongamos ojo a las enseñanzas de los gurús.

Todo ¨buen¨ clóset necesita de diez prendas básicas para que exista el fondo de armario, con el que podemos combinar a diestra y siniestra e ir construyendo nuestra imagen y estilo de manera más consciente y congruente con quiénes somos.

Según Tim Gunn (Experto en moda y estilo personal) una mujer que tiene estas piezas en su clóset, puede duplicarlas y hasta triplicarlas, sin necesidad de hacer gastos excesivos en su vestimenta.

¿Está bueno, no?

El truco es poder jugar con la ropa y sus colores. Aprender a hacerlo es todo un arte, donde –digo yo- está implícita la creatividad, la diversión y el atrevimiento.

Crucemos esa puerta a ver qué más hay

Por supuesto que esta revisión puede tener varios objetivos para ti, no sólo el hecho de encontrar si tienes estas prendas básicas, sino también poder ver qué tanto usas el color a tu favor y si haces compras impulsivas porque, como todas ¨No tienes que ponerte¨.

Otro objetivo es revisar las tallas –que causa un poco de molestia, pues es toparse con una realidad que quizás no quieres ver- y también pensar porqué sigues guardando ropa pasada de moda que sabes que ya no se usa, pero ahí las sigues teniendo.

Seguro en tu clóset hay de todo, variado y abundante, sólo esperando a que lo pases a mirar y que te pongas a ordenar.

 

 

Organizando el clóset y acomodando en consecuencia

En lo que abras esas puertas de par en par, te van a dar ganas de acomodar y en esa misma medida, algo dentro de tí se irá poniendo en su lugar.

Para que te animes más ¡Te tengo un regalo!

Si vas a hacer limpieza, te recomiendo tomes en cuenta esta lista que hice para ti y que puedes descargar e imprimir para usarla cuando te dispongas a meterte de cabeza -y corazón- entre tu ropa.

 

>>>Mi Lista para poner mi clóset a tono conmigo<<<<

 

Vayamos más allá, que esas perchas tienen mucho qué decirnos

Enfrentémoslo, cuando destapemos esta caja de Pandora, van a aflorar muchas emociones que quizás no habíamos tomado en cuenta en un largo rato.

Toparnos con esta realidad puede ser abrumador, pero también liberador, pues tú podrás asumir una postura a partir de ese momento y decidir, para bien, comenzar a construir tu imagen personal desde una intención más cónsona contigo.

Encajan las piezas cuando actúas con congruencia hacia ti misma y eso, te aseguro, lo único que va a dejar son cosas buenas a tu alrededor.

Tu momento de brillar…y a colores

Seguramente el orden o acomodo de tu ropa, te va a seguir arrojando resultados por un buen tiempo. No va a ser cosa de un día o dos nada más ¡Ponlo en tu mente siempre presente!

Vas a poder darte cuenta de la gama cromática que te inventaste para superar el día a día y esto puede ir en derredor de colores neutrales o quizás en un abanico disparatado de piezas que destellan como en el camerino de una bailarina de Las Vegas.

Cuando te encares a la realidad, será más sencillo para ti salir de la encrucijada que representa no saber qué te va mejor y también cómo combinar lo que tienes, La idea es que te grites a los cuatro vientos: Ésta soy yo.

El estilo personal, eterno protagonista

Tu estilo –o lo que crees que él es- va a salir a escena también y te va a contar secretamente  que quizás andas un poco perdida o quizás no tanto con ese tema.

Si bien es cierto que todo lo referente a estilo, tiene que ver con asumir que parte de tu personalidad está siempre expresándose por medio de tu imagen. Muchas de las veces sólo nos vestimos intentando calar en algún grupo o porque deseamos que se nos reconozca como parte de él.

Otras tantas nos dejamos llevar por lo que está de moda, aunque no nos acomode la verdad.

Somos una generación de mujeres con muy poco tiempo y todo lo deseamos con una inmediatez asombrosa. Hacemos compras casi siempre con otra cosa en mente, disociadas de nuestro ser y además, buscando colocarnos en un sitio que quizás nos haría sentir incluidas.

Este sentimiento -Si lo alcanzas- es efímero y momentáneo, pues en el mismo instante que te des cuenta que no encajas del todo en él, va a venir el desgano como una avalancha de realidad y no creo que esa sensación sea nada agradable de pasar.

El desborde de ropa con los logotipos impresos de grandes marcas, zapatos, pantalones, chalecos y camisas, donde las mujeres parecen haberse hecho una forma de vestir clonada, es la repetición de esa inercia con la que actuamos en el día a día.

Me hago esta pregunta ¿En medio de todo eso, adónde estás tú? ¿Qué te identifica realmente?

También para vestirse hay que preguntarse para quién, para qué o porqué lo estamos haciendo de ese modo en especial.

Si nuestro objetivo es diferenciarnos y demostrar esa unicidad, que sea en cada aspecto de nuestra vida, encontrando en la personalidad, identidad, valores y emociones, un balance en el interior para poder convertirlo al exterior.

Un ¨Toma y dame¨ realmente fenomenal.

Perderle el  miedo al clóset

Si más de una vez quisiste, pero te detuviste a la primera mirada. ¡Hazlo por partes! No tienes que ser una experta organizadora de ropa a lo Marie Kondo para atreverte.

Tampoco tienes que acomodar dos años de atascamiento de vida en un día. Además, no se trata de convertirlo en una tortura, pues la idea es que este proceso sea para enfocarte y rectificar en positivo todo aquello que de repente se te puso patas arriba.

 

 

Manos a la obra

Ahora bien si has llegado hasta aquí, prepárate que viene lo bueno.

Quiero compartirte algunas recomendaciones que me han servido a mí y que me están ayudando a acomodar mi propio rompecabezas cuyas piezas tienen mi cara -y cuerpo- impreso.

1.- Enfócate en un área a la vez. Esto quiere decir que elijas un tema, entre tantos que puedes inspeccionar dentro de tu clóset y no trates de arreglarlo todo de un solo jalón, como bien dice el dicho: ¨Roma no se hizo en un día¨ y como buena Diosa, tómate tu tiempo.

Esta acción va a derivar en otras, así que con calma y haz las pausas que necesites.

2.- No te vayas a dar de latigazos por aquellas prendas que tienes años sin ponerte y que dejaste ¨para una ocasión especial¨ que nunca llegó.

3.- Pruébate la ropa. A veces pasa que cambiamos de talla y tenemos cosas ahí guardadas que ya no nos quedan. Date la oportunidad de aceptar la que eres hoy por hoy, reconócete.

4.- Lo que ya no vayas a usar, lo que no te quede, cosas que no tienen arreglo ya…como en la vida misma, es hora de decirles adiós. Dónalas.

5.- Plantéate ir haciendo un buen fondo de armario. Si partes de ahí, tus compras van a ser más inteligentes y gastarás menos. Analiza cuántas de estas prendas tienes y si te faltan, ve por ellas en cuanto puedas, mídetelas, pruébalas y nunca olvides que no por ser básicas, tienen que estar fuera de tu estilo personal, forma de cuerpo y vida cotidiana.

Todo lo que tú decidas con respecto a esta limpieza general de clóset –y también de imagen, colores y estilo- hazlo con la seguridad de que estos cambios te van a generar la sensación de que te estás tomando en cuenta con cariño, dándote ese lugar que necesitas para establecer una buena relación contigo, desde el amor.

Esto es ubicar un espacio para ti donde no cabe nadie más que tú con todo lo que eres y además, construirlo a tu modo y con conocimiento de causa.

Si te das cuenta que el movimiento adentro de tu clóset te generó emociones que no sabes cómo canalizar o manejar, te recomiendo busques ayuda terapéutica.  Es un tiempo precioso el que usamos para aprender y para sanar.

Amarse bien son una serie de pasos –chiquitos como los de bebé- que vamos dando para que el resultado final sea quererse más y verse mejor.

Coméntame qué resultados va arrojando esa limpieza de clóset.

Anímate que luego te sentirás más a gusto y a tono contigo.

Te mando un besito con mucho cariño.

 

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2017-04-01T14:41:28+00:00

8 Comentarios

  1. Cristina Piriz 17 noviembre, 2016 en 2:41 pm - Responder

    Pues acabo de descubrir que tengo todo lo básico y no necesito más 😀 La verdad es que hace tiempo que he parado la locura consumista, pero eso no quiere decir que me pueda deshacer fácilmente de toda esa ropa. Y luego está la ilusión de ir perdiendo peso y poniéndote las cosas que ya no te quedaban, al menos esa es satisfactoria.
    Me ha encantado lo que el armario cuando lo abres te habla… que gran verdad 😀
    Un saludo,
    Cristina

    • Aleja Marín 18 noviembre, 2016 en 1:42 am - Responder

      Cristina ¡Qué gusto descubrir que esas 10 piezas básicas habitan en tu clóset!
      Si corresponden a tu personalidad y estilo, mejor todavía.
      Ahora lo que queda es ir combinando esas piezas y creándoles acentos, pues dejan de ser básicas para convertirse en tuyas.

      Poco a poco aquí voy a ir dando más recomendaciones en ese sentido.
      Te abrazo

  2. Nazaret Barreto 17 noviembre, 2016 en 5:20 pm - Responder

    Ay Ale, yo tengo pendiente esa limpieza de armario. Estoy esperando a que me traigan el armario nuevo, que ahora ni tengo. La ropa esta colocada en un sistema de cajas abiertas, con todo el polvo que supone que tengo que pasar aspiradora sobre la ropa y todo.

    La verdad es que nunca he sido mujer que se preocupe por la ropa. Me compro lo que necesito, más o menos bonito dependiendo de lo que me permita mi economía. Pero siempre han sido cosas con las que me sienta yo. De todos modos, y puesto que ahora estoy más llenita tengo unas cuantas cosas que no me sirven. así que tocará hacer limpieza a fondo.

    Disfruté mucho leyéndote café en mano. Te mando un abrazo.

    • Aleja Marín 18 noviembre, 2016 en 1:47 am - Responder

      Qué rico ha de haber estado ese café Naza
      ¡Gracias por leerme!

      Hay que ir un poco más allá a esos mensajes que me has ido dando cuando respondes estos artículos.
      Me parece que quizás aprendiste a que el asunto de la ropa es algo secundario…seguro que indagando un poco en tu propia historia de vida vas a encontrar el enlace con la Naza de ahora.

      Te cuento que por mi gordura, entro a un probador de ropa y no me tardo más de 10 minutos ahí, para mí es algo como la cámara de la tortura. Eso lo he hecho durante toda mi vida, pues yo escuchaba a mi mamá con la vendedora que le decía cosas como: No hay de su talla, es muy joven para estar así de gorda y un largo etc etc etc…

      Así que hoy más que nunca pongo atención a eso, es mi historia y son mis heridas.
      Como lo es mi decisión de sanarlas hoy por hoy.

      Te mando un abrazo fuerte

  3. Marina Bravo 18 noviembre, 2016 en 11:16 am - Responder

    Cada diciembre suelo hacer limpieza, este año lo haré con más consciencia de mí. A veces con la excusa del concierto, del escenario dejo algunas prendas que ya me han acompañado en varias casas jajajja. Un verdadero regalo ir leyéndote y encontrando respuestas en mí. Un beso desde mi cielo caraqueño! Gracias!

    • Aleja Marín 19 noviembre, 2016 en 2:59 am - Responder

      Qué bonito recibir un mensaje tuyo en este espacio.
      Abrir esas puertas de par en par y que se asome el corazón, nos hace ser parte de una travesía que nos enriquece por fuera y por dentro.

      Gracias por siempre estar en mi camino.

      Un beso del cielo

  4. Anamary 20 noviembre, 2016 en 4:26 am - Responder

    Excelente artículo querida Aleja.
    Como acumulamos…
    Gracias por hacernos conscientes.
    Al desprendernos de cosas nos liberamos.

    • Aleja Marín 24 noviembre, 2016 en 12:59 am - Responder

      AnaMary:

      Qué gusto que me leas y que estés por animarte a hacer esos cambios conscientes que son siempre de beneficio.
      Te mando un abrazo con todo mi cariño.

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