Tu ruta personal para reinventarte este 2017

¿Será verdad eso que dicen: Año nuevo, vida nueva?

Yo la verdad no tengo idea de si será cierto o no, pero de que se respira un aire de esperanza cuando termina una etapa y comienza otra, sí.

En muchos momentos de mi vida he accionado el botón del cambio y debo decirte que sin ningún tipo de plan B, me he lanzado al vacío a ver qué sucede. En pocas palabras, no le doy muchas vueltas al asunto y con miedo (o sin él) voy y lo hago.

Ésa es una de las razones por las que soy inmigrante desde hace 14 años, además de ser dueña de una terquedad absoluta que me hizo persistir, levantarme una y mil veces y, con quebranto o no, tratar de salir a flote por muy rota que me sintiera por dentro.

¿Voluntad de hierro? No lo sé…quizás sí y que mi espíritu no sabe cómo vencerse, aunque he querido tirar la toalla, al día siguiente me dejo guiar y de alguna manera me tranquilizo y tengo las fuerzas para volver a empezar.

Soy de esas mujeres que busca en su propia molestia una razón para cambiar y en este andar que es la vida, no hubiera podido asegurar que hoy en día me dedicaría a esto que hago,pues fueron muchos los años de mirarme y no gustarme frente al espejo, de estar de algún modo sometida a un ideal forzado de belleza, aprendido en mi entorno de una manera errónea y sin pretenderlo, al transitar en mi sanación, encontré la forma de también apoyar a otras mujeres a hacerlo.

No cabe duda de que hay heridas que te ayudan a crecer, que también se convierten en tu redención y en la de los demás.

Mi ser inquieto ha rendido sus frutos, como podrás ver por aquí, todos los días voy sumando en sentirme y estar un poco más contenta conmigo misma, mi imagen y la forma en cómo me estoy relacionando con mi cuerpo…este maravilloso e imperfecto cuerpo, pero tan mío, con tantas virtudes.

¿Y qué es todo esto sino un proceso de transformación constante?

Cuando estamos sumergidas en un momento –Que no podemos modificar y que nos obliga a cambiar o a adaptarnos- la mejor salida es reinventarse, en pocas palabras, regresarse por donde uno se metió y encontrar por ahí el camino de regreso a casa.

Reinventarse es un andar de ida y vuelta, sólo que cada vez que regresamos, estamos dejando de ser las mismas, para volver más crecidas y fuertes.

 

 

 

La aventura de dejarse fluir sin resistirse

Hay a quienes les da por tomar el toro por los cuernos y sin miramientos, comienzan de cero una nueva vida y hay otros, un poco más aferrados, a los que les cuesta decir adiós y prefieren que la circunstancia solita los vaya despachando hacia el otro lado adonde se resisten ir.

 Para poder cambiar, tenemos que tomar la decisión, nos guste o no, pues hay un ¨algo¨ que nos está orillando a hacerlo y ese proceso, sin dudas, lleva implícito el sello de la fuerza de voluntad.

Sin este factor tan importante, más la toma de decisiones y la disciplina para llevarlo a cabo, creo que se nos haría muy difícil adaptarnos a cualquier transición, eso sí, sin olvidarnos de ser flexibles y establecer un paso a paso o mapa guía que podamos seguir a nuestro ritmo.

Si estás de acuerdo conmigo, la vida no es más que un fluir todo el tiempo, donde, depende de nosotros, la capacidad que tengamos ante ese movimiento constante que nos obliga a modificar lo que estaba estructurado y decirle que sí a lo que venga por delante.

Cuando cambiamos por dentro, también lo hacemos por fuera

No me cabe la menor duda que nuestras necesidades de hoy no son las mismas de ayer. El paso de los años es un detonante en las modificaciones que vamos teniendo y se nota en el cuerpo, la personalidad y en nuestro entorno más inmediato.

Para poder situarse en un proceso de transformación, claro que debe detonarlo algo. Porque todas, en algún momento, hemos deseado ser distintas; no en vano buscamos un color nuevo para el cabello, algo de ropa que sea diferente a la de siempre, un corte de cabello, maquillaje, un toque especial que nos haga sentir que estamos respirando un aire de cambio o que quizás nos estamos acercando a esa imagen exitosa que deseamos tener.

¿Pero qué hacemos sólo fijándonos en nuestra imagen exterior?

Pues dándonos una ducha de atención momentánea, quizás reforzando un poquito la autoestima o queriendo conseguir valoración por parte de otros. Cosa que no está nada mal, sólo que es efímera y al cabo de un tiempo –muy corto- por cierto, nos vamos a sentir igual a cuando el deseo de cambiar comenzó a agitar nuestra mente.

Esas tipo de reinvenciones fugaces, tan sólo son una chispita de chocolate en el universo del tremendo pastel que nos espera por comer, porque sí, de verdad creo que la vida es un postre.

Cuando el cambio externo viene acompañado de la integración de mis necesidades, tanto físicas como emocionales, entonces la verdadera transformación se hace posible y permanente en el tiempo y somos capaces de mantenerla porque la raíz está en lo más profundo de nuestro SER.

Darnos para recibir

Aunque no se trate de un decreto de abundancia y prosperidad, lo que yo quiero plantearte es que te puedas dar la nutrición necesaria para irte transformando con la paciencia de la oruga que sueña con ser una mariposa.

Es proporcionarte el alimento que en su constante provecho, te va a  estar dando lo que necesitas para equilibrar estas tres y tan importantes fases que me gusta trabajar contigo en la asesoría de Imagen Personal, pues eso que reflejas, como en un todo, está formado por tu parte física, emocional y externa.

Basta con voltear la mirada un poco más adentro para poder fijarnos en cuán desconectadas o en sintonía podemos estar con esa imagen proyectada y al descubrirnos en esos momentos, tenemos la llave maestra para modificarnos constantemente.

 Tu imagen en lo físico

Esta área está representada por todas esas características especiales que tú tienes como tu cuerpo, tus ojos, tu rostro, cabello, piel, órganos, todo ese vehículo que te ayuda a moverte, ser y estar.

Las mujeres vivimos largos cambios físicos durante la vida. Tan sólo como ejemplo, tomemos la  maternidad y la increíble manera que tiene el cuerpo femenino para modificarse en ese momento que estás gestando un bebé.

¿Podemos volver a la que éramos antes? Seguro que me vas a decir que no, pero he conocido mujeres realmente empeñosas, que han puesto todo de sí para estar mejor que antes del embarazo. Claro, no milagrosamente, ha sido a costa de mucho sacrificio e interminables horas en el gimnasio.

Tu imagen en lo emocional

Aquí es donde se expresa mucho de tu personalidad y valores, la esencia más íntima de quién tú eres y también tus deseos. La autoestima, el autoconcepto y amor propio, están a la palestra en esta fase, donde se debe estar consciente y observándonos todo el tiempo para poder tomar las decisiones adecuadas que tienen que ver con mostrar mucho de lo que somos en nuestra imagen externa.

Algunas mujeres pasan por situaciones de lograr una mejor posición dentro de su trabajo y son promovidas a cargos ejecutivos donde no saben cómo canalizar y representar en su exterior algo más que el mundo corporativo.

Otras, un poco más jóvenes que salen de la Universidad queriéndose comer el mundo y no saben hacer la transición de los tenis a las zapatillas. Viéndose también afectadas por el cambio, se van haciendo de una copia de sus referentes o compañeras más cercanas y terminan borrando su propia manera de ser, pero eso sí, muy bien vestidas en un traje sastre.

Y es entonces cuando el proceso consciente y congruente de todo eso que anhelas se puede trabajar para reinventarte y demostrarlo, como no, en una apariencia llena de ti por los cuatro costados, coherente y auténtica.

Tú y tu imagen externa

Como verás, la cuestión no es sólo de irse a comprar unos cuantos vestidos; hay que estar atentas y aprovechar el momento presente, para poder amalgamar las piezas que se necesitan para reflejar el éxito y bienestar que ya tienes caminado y trabajado desde hace rato.

Si tú tienes la voluntad y deseo de desarrollar las primeras dos fases, en un proceso amoroso y de reencuentro, entonces, lo más probable es que vayas rumbo al éxito de manifestar tu libertad de ser, tu personalidad y carisma a través de todo lo que tienes a tu favor para comunicarte.

A mi modo de ver las cosas, reinventarse sí es un proceso que comienza contigo y termina contigo, sólo es cuestión de decidirse y dejarte acompañar en el intento.

Para complementar lo que te vengo diciendo, diseñé una hoja de ruta comprometida con el paso a paso que necesita una mujer como tú, para ir dejando atrás ese viejo traje que ya no te queda y comiences a brillar en todos los sentidos.

Que sean esos nuevos aires los que respires durante todo el 2017 y que formen parte de una sólida base donde podrás encaminarte a la imagen personal exitosa que mereces.

Comenzaré por decirte que estos pasos no fueron ideados por mí al azar, sino que son fruto de una reflexión que hice a principios del año de cómo deseaba yo que esa mujer que me leyera, encontrara en mí un apoyo constante, cálido y amoroso, frente a su decisión de querer cambiar su imagen personal.

La forma más bonita que encontré fue a través de estos temas que si bien no son tan facilitos, si te decides, podrás encontrar en ellos un muy buen camino para que siembres las flores que más adelante vas a
cosechar.

 

Hoja de Ruta para reinventar tu Imagen Personal

1.- Ama tu cuerpo: Amar significa darle un lugar de importancia al cuerpo, saberlo escuchar y también proveerlo de lo que él necesita para sanar, no sólo físicamente, porque dejamos todo lo que tiene que ver con él en una parte donde no podemos conectarnos con las emociones. Sobre todo las sanas, pues nos hemos acostumbrado a vivir peleadas con nuestra imagen corporal, en una situación de rechazo constante.

Tu cuerpo necesita tanto de tu mente como tu mente del cuerpo, así que iremos poco a poco dándole ese lugar en tu vida que se necesita para verlo como un aliado, de aquí hasta el infinito.

2.- Descubre tus virtudes: La base del amor propio y de la autoestima está en reconocer nuestras virtudes. Todo el tiempo estamos esperando ver esa valoración o reconocimiento viniendo de alguien más y no sabemos cómo dárnoslo a nosotras mismas.

Tu amor hacia ti viene del más profundo deseo de descubrirte tanto en lo bueno como en lo malo y equilibrar en tu personalidad la infinidad de esos rasgos.

3.- Emociónate con tus colores: Amarás el color como a ti misma, ¡Claro que sí! (sabes que adoro esta consigna). Saber usar los colores para aprovechar ese chispazo de energía y sensaciones a tu favor es una gran herramienta para conseguir esa imagen de éxito que deseas.

La psicología del color es una puerta mágica que te abre a un mundo donde estarás transmitiendo muchas emociones sin necesidad de mediar palabra.

4.- Seduce con tu lenguaje corporal: No existe imagen personal sin la manifestación de este lenguaje tan íntimo que da nuestro cuerpo cuando tenemos enfrente a otra persona a través de gestos y posturas.

Que sea este lenguaje el acompañamiento ideal de tu imagen exterior, porque es ahí donde se comienzan a escribir nuevas historias en cuanto a tu relación con los demás.

5.- Domina algunos trucos: Sí, tener un kit de herramientas eficaces para aplicar en nuestro cambio de imagen es esencial, no te diré nada nuevo, pero comenzarás a saber usar prendas que vayan más a tu favor y combinaciones que dirán todo por ti.

6.- Enfócate en tus sueños: No podemos cambiar nuestra imagen sin tomar en cuenta lo que queremos alcanzar con ella. La expresión de la personalidad, unida al lenguaje corporal y al uso de los colores, estarían desamparados sin objetivos claros de adónde queremos llegar y cómo los vamos a proyectar.

Tu imagen personal será el vehículo adecuado para transmitir todo lo que tú eres y tendrás la seguridad y confianza para mostrar lo que vales ante el mundo.

Así que como ves, la propuesta es ambiciosa y generosa, porque simplemente así quiero que te vayas descubriendo.

Todos estos temas los iré desarrollando un poco más a profundidad  en cada una de mis publicaciones, por lo que estoy segura no querrás perderte de nada.

Si aún no eres parte de mi comunidad, te espero para que puedas aprender más de cerca, compartir con otras chicas como tú y participar en todo.

únete al grupo aquí: Transformando tu Imagen

Te abrazo y nos vemos en el siguiente artículo, no dudes en escribirme, me encanta cuando compartes algo conmigo.

Besitos

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2017-03-31T23:20:50+00:00

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