¿Para qué te serviría contratar los servicios de un asesor de imagen?

 

Muchas veces me he hecho esta misma pregunta, ¿Cuál es mi para qué?, lo hago con la intención de que no se me olvide el motivo que me trajo hasta aquí.

Y que no se me pase de largo que el proceso que se vive en una asesoría de imagen va mucho más allá de los últimos consejos de moda o de las reglas de ¨estilo¨ que puedes conseguir en cualquier parte y que sin duda te ayudarían a comenzar a dar tus primeros pasos en el increíble mundo de la transformación.

 

¿Y por qué digo que va más alla?

La cuestión es que todas traemos una idea preconcebida de lo que pudiera ser una consultoría
y de los beneficios que ésta traería para ir haciendo las modificaciones necesarias en mi aspecto.

Sin embargo, al trabajar conceptos como el color, el tipo de figura o cuerpo, visagismo y tipo de rostro, sólo estaríamos probando una rebanada del sabroso pastel que significa entender que si este proceso lo vives de un modo consciente, el provecho que sacarías sería mucho más grande y para siempre.

La imagen personal tradicional viene cargada con distintos temas que nos animan a descubrirnos,
sólo que el papel del asesor en estos casos, no te podría mostrar que su rol es realmente ser un agente para el cambio, una persona que está para sugerir, más no para imponer su criterio en base a conceptos que son bastantes generales
y que le restarían a tu persona el beneficio de trabajarte de modo único y especial.

En pocas palabras, la asesoría debería de ser para ti, un traje a la medida, personalizado, cálido y amoroso,
en compañía de una persona que es capaz de mostrarte cuál es tu ¨para qué¨ en el mundo y cómo puedes mostrarlo
siendo tu propio portavoz.

Los mitos y las realidades de la asesoría de imagen

1.- Mi asesora hace magia

En mi experiencia, uno de los más grandes mitos al contratar una asesoría, es creer que
todo lo que te diga el asesor, es palabra cierta, inamovible e inflexible.

La realidad es que las reglas generales, podrían aportarte beneficios en cuanto a tu imagen exterior se refiere, pero no lo es todo.

 

Una asesora de imagen no tiene una varita mágica para cambiar tu look de la noche a la mañana.

 

2.- Necesito invertir mucho dinero

Es verdad, seguro primero piensas en la inversión de contratar a un asesor y después en la cantidad de dinero que tienes que propinarle a tu nuevo guardarropa.

¿Es este pensamiento un tanto limitante, no crees?

Cuando contratas a alguien para que sea un apoyo para ti en el proceso de un cambio de imagen, tienes que tomar en cuenta
que esa inversión rendirá sus frutos cuando veas que tienes en tu clóset mucho de lo que necesitas
para aportarle a tu imagen un estilo más congruente contigo.

 

Vas a darte cuenta que puedes usar y fortalecer lo que ya tienes.

 

No tienes que gastar enormes cantidades, un plan de acción bien llevado, te orientará de tal manera que lo que compres,
sea en beneficio también de tu bolsillo, principalmente porque saber qué llevar y qué elegir en una tienda,
es invertir a lo seguro.

Dejarás de gastar en ropa que nunca usarás y además, le darás un gran empujón a tu autoestima de forma positiva y constante.

 

3.-La asesora seguro me mandará a hacer dieta primero

Cuando crees que lo primero que sucederá es encontrar una crítica severa sobre tu talla y tu cuerpo,
no querrás aprender nada de lo que esa persona pueda aportarte.

Una buena asesoría será tu aliada y tratará de que vivas un cambio real con lo que tienes.

En pocas palabras, que puedas destacar todos tus atributos, incluyendo aquellos que no te son tan agradables.

 

4.- Después de la asesoría, todo se me olvidará

Generar una dependencia hacia el asesor, significa que no pudiste aprender de ella cómo usar las herramientas.
Si de verdad quieres generar un cambio positivo en ti, necesitas comprometerte a dar esos pasos por ti misma.

 

Tendrás varias herramientas a tu favor y construir una imagen personal acorde a ti, no a alguien más.

 

La misión de esa asesora es acortar la distancia entre tu imagen ideal y la real.

Si tú vas cambiando o moficando algunos rasgos de tu personalidad, eso se verá también en tu imagen.

 

5.- ¿Un asesor de imagen tiene que ser un gurú de la moda?

No necesariamente tiene que ser un experto fashionista o involucrada con el mundo de la moda.
Lo que tienes que analizar es qué tipo de asesoría te conviene más si en lugar de darte tips o recomendaciones,
puede trabajar contigo en la forma y en el fondo.

Esto quiere decir que puedas encontrar a través de su ayuda, aquellas heridas que te han limitado
a mostrarte como tú en realidad eres, reconocerlas para sanarlar y después de ahí, tener una base, un poco más profunda
de transformación que vaya manifestándose a nivel externo.

Es muy bonito tener como referencia a las  curvy bloggers, gurús, revistas y otros medios que nos ayudan a espejearnos
para aspirar algo diferente en nosotras.

Pero todo esto, en una asesoría, debe ser mucho más completo y sustancioso para ti, cosa de que, al cabo de un tiempo,
puedas continuar la satisfactoria aventura del autodescubrimiento y amor por ti misma.

 

No tienes porqué ser parte de un estereotipo más inventado por los grandes del márketing.

 

La mejor asesoría es aquella que rescata tu verdadera esencia y la poner a valer en todo su esplendor.

Es ésta la realidad que he querido contarte hoy y con la que podrás sacar tus propias conclusiones
cuando quieras contratar a una asesora de imagen.

Cuenta conmigo como siempre, si tienes la necesidad de un cambio real, pues basarse es una imagen idealizada,
sólo te llevará por el tortuoso camino de la inconformidad y la confusión, cuando lo que mereces es amor.

Nos vemos en la próxima, déjame un comentario que me encanta saber de ti.

Un besito,

 

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2017-06-29T18:35:59+00:00

4 Comments

  1. Kari 22 Junio, 2017 at 12:18 pm - Reply

    Me encantó, gracias por esto Aleja a veces nos lo pensamos mucho a la hora de implementar cambios pero que bueno que hay ayuda a quien acudir

    • Aleja Marín 28 Junio, 2017 at 3:52 pm - Reply

      Kari hermosa!

      Gracias por leerme.

      Los cambios se van dando en el exterior en la misma medida que los vamos haciendo por dentro, es ahí adonde está el nudo a desenredar.
      Si yo puedo contribuir un poco en ello, soy feliz.

      Un abrazote

  2. Belen 23 Junio, 2017 at 3:49 am - Reply

    Muy bueno aleja. Rompiendo mitos… Es que nos meten en la cabeza que tenemos que ser así o asá.. ¿Y que tal simplemente ser ? O mejor ¿ Y que tal simplemente ser feliz?

    • Aleja Marín 28 Junio, 2017 at 3:51 pm - Reply

      ¡La mejor decisión es ser feliz!

      Si podemos desmitificar todo aquello con lo que crecimos y fuimos inscorporando a la imagen que tenemos ahora, nos liberaremos y después, definir lo que queremos hacer con nuestra imagen es más facil.

      Te mando besos.

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