La Marca Personal: Cuando la empresa eres tú misma

Consigue lo que quieres transformando tu imagen para alcanzar tus metas

¿Te imaginas parada frente a un escenario, con unas 100 ó 200 personas viéndote y que tú tengas que decirles a qué te dedicas y cuáles son tus pasiones en la vida?

No está fácil, ¿Verdad?

Ahora imagínate que así como estás vestida y peinada, te paras frente a ellos y les sueltas tus verdades…¿Qué crees que pasaría? ¿Qué sentirían? ¿Qué sentirías tú?

Seguro en este momento te puse a pensar en lo que tú eres y en cómo te dejas ver ante el mundo.

Te juro que ese cuestionamiento es sano, mucho más cuando decides desarrollar un proyecto emprendedor en donde la marca eres tú, porque esto significa que eliges representarte, con un conjunto de valores y fortalezas, ante un mundo donde el mensaje que lleves, va a ser parte esencial de un movimiento que genera cambios hacia el bienestar de otros.

El mejor talento eres tú

Se le adjudica a Tom Peters, quien es un especialista en prácticas empresariales, este término que nació en la década de los noventa. Su idea era enfocar a la persona como una empresa y que pudiera, a través de hábitos, virtudes y fortalezas, mostrar aquello que lo diferencia ante el resto de la humanidad, en pocas palabras, aportar valor.

La razón es muy obvia, pues en un mundo abundante de proyectos, con tantas caras, coaches, gurús y sanadores holísticos, es necesario sobresalir y eso se logra, indudablemente, mostrando tu identidad y de lo que estás hecha. Atributos esenciales para aportar tu granito de arena, en el inmenso mar que significan las promesas vacías hechas con discursos que carecen de sustento.

 

 

Identidad, estilo y sentido

El proceso para crear esta marca, tan única y especial no es tan sencillo. Hay que observarse y mucho, estar atentos, reconocerse y mirarse de una forma intensa y absoluta. Es aprender a encontrar esos rasgos que te identifican en lo más profundo de ti y también, saber soltar lo que se va quedando en el camino y que ya no nos sirve.

Es aceptarse en los errores y ubicarse en las virtudes, aquellas cosas que pueden ser la punta de lanza, para que te puedas mostrar y envíes un mensaje adecuado, ecuánime, congruente y consistente a los demás.

Identidad es algo que te pertenece para siempre, un fundamento base, sin lugar a dudas para desarrollarte, pero sin obviar otros factores importantes, como los valores y tu misión de vida. El darle un sentido a tu existencia y poder compartirlo con otros de manera creíble, es parte de esa comunicación que puedes ir comenzando a trasmitir a partir de esa autoevaluación.

Encontrarte y no perderte

Indudablemente, esta ubicación de tiempo, espacio, forma y fondo de todo lo que eres, es tan sólo el comienzo para encontrar tu marca; hacerlo, es el primer paso. El segundo, es encontrar la manera de expresarlo y que por supuesto, sea bien entendido.

Aun cuando el ser humano tiene toda la capacidad de hallar en sí mismo este poder para brillar, muchas veces se nos es negado, ante la incapacidad de reconocernos en la suma de nuestras bondades.

Es una gran verdad, que vemos el ojo ajeno con más benevolencia que el propio.

Constantemente esperamos la aprobación del otro, como si aquella palabra tuviera mucho más peso, que mi propio concepto; la comparación también sale a la palestra y estamos dotándonos de información que, quizás nos llega sólo para distorsionar, en un mal sentido, la imagen que tenemos de quiénes somos o de adónde pudiéramos llegar con tan solo el ímpetu de nuestros deseos.

¿Qué pasa que no aprendemos a volar?

Claro que todo esto es aprendido. Nos pasamos la vida tratando de desarrollar capacidades en un mundo donde las vemos aplastadas a cada rato, y cuando decidimos dirigirnos hacia otro lado, porque en algún punto de nuestro ser, reconocimos una chispita de esa luz, el miedo nos corroe y nos juega, infinidad de veces, un siniestro giro, donde todo el tiempo tenemos que desafiar complejos e inseguridades y cambiarlos por otros atributos que nos hagan salir airosos de semejante apuesta.

Para que podamos extender nuestras alas y volar muy alto, vestirnos con los colores de nuestra alma, necesitamos situarnos en la capacidad de vivir con la consciencia de que, como todo ser humano, tenemos debilidades y fortalezas que nos conforman y que, a partir de ellas, puedo decidir qué hacer y hacia dónde dirigirme en todos los sentidos.

Marca e Imagen Personal

Como te imaginarás, este asunto tan profundo, también tiene que ver con la expresión de tu imagen personal; son las dos caras de una misma moneda, en una posición, en la que, en cualquier ángulo adonde caiga, tú serás siempre la protagonista.

Pregúntate cuáles son las razones por las que te proyectas física o emocionalmente de esta manera; expláyate en tus respuestas, escribe todas las frases que puedas, pues ahí encontrarás muchas razones, incluyendo aquella que te hace querer cambiar esa mirada y modificar la cara actual con la que te asomas al espejo.

Si tu objetivo es convertirte en una marca personal, también tienes que pensar en que no sólo el cambio va a estar en tu interior; hay que moverse hacia el afuera, con la elegancia y sigilo que tienen los astutos felinos, porque no puede ser de otra manera, aunque creas en que cambiar lo de afuera, dejará sin destapar lo de adentro o viceversa, tarde o temprano, cualquiera de las dos máscaras podrá caerse y te digo algo más: La gente lo sabe y lo intuye.

No podemos mentir con algo tan potente como la imagen y tampoco hacerlo proyectándonos con valores sin sustento en el actuar.

La congruencia es parte esencial de este proceso, sin ella, todo sería un libreto estructurado que carecería de alma y no creo que sea uno de tus objetivos, desear ser vista de esa forma. La autenticidad sin lugar a dudas, es una facultad que se nos ha dado como un regalo -muy preciado por cierto- pero que no todas las personas tienen la capacidad de cultivar y engrandecer.

 

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Encuéntrate y Reconócete

Comienza por el autoconocimiento y no sientas miedo de sentarte frente a él, te dará las mejores bases para mostrarte y por ende, destacar entre tanta sombra. Mientras más auténtica puedas mostrarte y ser consistente con tu mensaje de vida, podrás destacar y brillar con la luz propia que tienen las más bonitas estrellas del firmamento.

No olvides consolidarlo con tu imagen personal , ubicarte en un estilo único, bien desarrollado, sostenerte en tus colores poderosos, hacerte de un plan ajustado a ti y ponerte en acción con todas las demás estrategias que sabes puedes aprender en el camino.

Para echar a andar cualquier proyecto, bien sea empresarial o individual, sólo necesitas sumar y juntar estrategias en pro de alcanzar tus objetivos, sin olvidar lo más valioso que tienes: Tu Ser.

Si lo haces de esta manera, gran parte del éxito está garantizado. Lo demás, es soplar esos deseos al viento ¡Y a volar!

Un besito

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2017-04-01T16:16:01+00:00

One Comment

  1. maria 30 octubre, 2016 at 9:44 pm - Reply

    me encanto el articulo

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