10 pasos que puedes dar para amar más tu cuerpo

Construyendo la integración interna y externa de tu imagen de forma positiva

La relación con tu cuerpo es uno de los pilares fundamentales que se deben observar en la asesoría de imagen personal. Eso sí, la elaboración de esta conexión viene después de haber hecho contacto con una fibra muy íntima tuya donde te encontraste deseando mirarte de un modo distinto.

La imagen corporal va creciendo junto a otros factores como la autoestima, el autoconcepto y se establece a partir de la crianza o de las voces que nos han acompañado durante todas las etapas de la vida.

Cuando no encontramos un eco positivo en la imagen que refleja el espejo, lo más probable es que se comience a distorsionar la idea que tenemos sobre el cuerpo y que, al pasar de los años, vayamos separándonos mental y emocionalmente de él.

El resultado es vivir con desproporción en lo que sentimos sobre nuestro cuerpo, lo que nos lleva a abandonar nuestra imagen externa.

Un cuerpo distante y abandonado

La idea que tenemos sobre nuestro cuerpo se ha visto atacada constantemente por medios de comunicación, donde la idealización, la talla ¨perfecta¨ y la utilización de la mujer como un objeto de seducción, donde el mensaje es que para ser amada, deseada y exitosa, debes obtener a costa de lo que sea un cuerpo esbelto, ha ocasionado que las cifras de trastornos alimenticios sea el pan de cada día en la vida de las jovencitas, cuya obsesión por la flacura llega al difícil territorio de la anorexia o la bulimia.

Queriendo escribir este artículo, quise irme un poco más allá de las razones- tan importantes- para que desde ya, comencemos por integrar nuestro cuerpo de un modo más amable a nuestra existencia, porque aunque no nos haya tocado vivir el extremo de un trastorno alimenticio, en silencio somos víctimas del universo emocional tan complejo que significa no sentirse a gusto corporalmente.

Mantenerse atenta a las señales que tu cuerpo te envía es amarlo y respetarlo.

Para que puedas profundizar más sobre estos trastornos y encontrar una visión más adecuada de cómo relacionarte con tu cuerpo, te recomiendo leas los artículos de NATIONAL EATING DISORDERS una organización que se encarga de ayudar a muchas chicas que se ven sumergidas en situaciones donde cada día está comprometido su salud y estabilidad emocional, como en un revés doloroso, de lo que es esta obsesión que a veces asumimos por la delgadez.

El otro lado de esta moneda -como yo suelo decir- es aquel donde evidenciamos otro tipo de trastorno: La ansiedad, que sólo busca llenar vacíos emocionales con comida y cuya respuesta es la obesidad, cosa que la aleja del tan anhelado ideal de la figura de revista.

En ambos casos sólo se trata de una terrible falta de amor y de una alteración que se va gestando desde años infantiles, que sólo son el reflejo de rechazo, comparaciones y limitaciones, donde quizás el lenguaje o la relación establecida de ella hacia su propio cuerpo, es de abandono y odio.

Como bien sabrás, no cumplo con las medidas de una fitness supermodel, pero sí tengo la talla perfecta para mí; que es la que me caracteriza y entre otras cosas, forma parte de mi historia de vida.

Esta redondez que me conforma está conmigo desde que era muy niña y con la que, estos últimos años he estado llegando a acuerdos para tener como resultado un cambio positivo en la forma como siempre he mirado mi cuerpo. Como ves, todo se trata de encontrar ese punto donde estás a gusto contigo misma, sin necesidad de cumplir el estándar de nadie.

Resulta que con toda esta observación me he dado cuenta que la única que podía quitarse esas etiquetas de fealdad e imperfección dolorosa con la que yo me abatía en una guerra sin cuartel todos los días, era yo…nadie más que yo.

No te voy a engañar mi linda, eso cuesta, porque la batalla interna se vuelve externa y viceversa en tu relación con los demás o cuando vas de compras y la ropa no te queda, parece que se levantaran los monstruos del pasado e hicieran una danza digna de los elefantes rosados de la película de Dumbo.

Y sí, reconocer que la belleza es algo más que una talla y que todo lo que me conforma y en una palabra soy, es el compendio de un ser humano que intenta superarse todo el tiempo, con todos los kilos eso sí, pero convertidos amorosamente en el cuerpo de una mujer que ha luchado y superado muchas cosas.

 

 

Así que no dudo ni un instante que tú que me lees, puedas tener en este momento las ganas de reinventarte de algún modo y de encontrarte así, más bonita que ayer, aceptando que ese cuerpo tuyo, en toda la extensión de la palabra y reconociendo que forma parte actualizada de las heridas del pasado, pero también de grandes momentos que son los que te hacen ser quien eres.

Y como este tema da para mucho, ya en mi artículo pasado: La Línea más delgada o más gorda entre tu cuerpo y tú te mostraba los impactantes resultados de la campaña de DOVE sobre lo errada que está la imagen que tenemos de nosotras mismas y de nuestro cuerpo, y que vale la pena traerlo a la palestra todo el tiempo que se pueda para que no se nos olvide lo que es traer la antena emocional sin la señal adecuada.

Reconstruir esa relación poco a poco

Así como cuando te rompen el corazón y te tomas tu tiempo para recuperarte, volver a querer al cuerpo es posible cuando has ido entendiendo tus heridas más profundas y cuando decides que es hora de conectarte, desde la compasión hacia ti misma, con la aceptación de quién eres, tratando de ¨negociar¨ en un diálogo íntimo y amoroso con aquellas voces obscuras que te han estado hablando al oído quizás durante toda tu existencia.

Lo que te dices influye mucho en la expresión de tu imagen corporal

Como te decía al principio, si no tenemos trabajado ese dolor con nuestro cuerpo, difícilmente podremos expresar con él una imagen externa con la que nos sintamos en armonía con nuestra personalidad, emociones y valores más básicos.

Tampoco la solución está en vestirnos a la última moda o con la ropa de marca más cara de diseñador; en este punto es imprescindible que nos quitemos todas las capas y encontremos en nuestro SER la fuerza necesaria para encarar tus sombras e irlas aceptando como parte de nosotras, pero quitándoles ese protagonismo perturbador que se asoma cada vez que nos vemos en el espejo.

Tenemos que mirarnos al desnudo y creer que es posible amarse desde un mejor lugar, ahora que estás proponiéndote sanar y amarte bien.

¿Cómo puedes comenzar a amar tu cuerpo sin fallar en el intento?

Existen diferentes maneras de reencontrarte amorosamente con tu cuerpo, así que antes de contarte los pasos a dar que puedes hacer a partir de hoy para amarlo más, invité a mi amiga Mónica Garzón Ruiz quien es psicóloga y la creadora de la CLINICA DEL CAMBIO  a que nos regalara un ejercicio de conexión con el cuerpo, que te propongo poner en práctica las veces que te sientas un poco perdida y con ganas de maltratarte.

 

 

¿Quién después de este momento de introspección no puede sentir ganas de hacerlo todo para ver en su cuerpo un aliado y no un enemigo?

Así que si me has leído hasta aquí y te interesa saber qué más puedes hacer para nutrir esa nueva relación contigo, tienes que leer los…

 

10 PASOS QUE PUEDES DAR PARA AMAR MÁS TU CUERPO:

 

1.- Reconoce sin límites

Sin lugar a dudas lo primero es reconocer que no estás a gusto con tu imagen corporal y que todo el tiempo lo estás juzgando.

2.- Date permiso

Permítete escuchar esas voces feas, escríbelas y mira en ella la raíz de tus heridas, quizás poco a poco comprendas que no se trata de tu voz sino de otra persona que te acompañó en tu camino y que a su vez, traía su propio cargamento de emociones negativas aprendidas de otro.

3.- Escribe todo

El papel y el lápiz es lo más sanador que hay, proponte sustituir esas frases negativas por unas más acordes con tu realidad. Acepta que quizás no tengas el cuerpo perfecto, pero así como eres, eres hermosa. Anota las capacidades de tu cuerpo, qué eres capaz de hacer con él si te lo propones.

4.- No te limites.

Corre, baila, vibra junto a él y siéntelo en cada uno de sus movimientos, déjate acompañar por el mejor vehículo que puedes tener.

5.- Deja de torturarte

Vístete en tus colores más poderosos, usa la talla que mejor te va y atrévete a mostrarte segura de ti, cuando te cohíbes o buscas ropa que no es cómoda, estás lastimándote.

6.- Rodéate de personas que te quieran bien

La positividad es fundamental y si tienes quienes te acompañen mejor. Te sorprendería saber que quien bien te ama, te dirá que eres más que un cuerpo.

7.- Incorpora tu imagen imaginaria a la real

Cuando comienzas a unir esa imagen ideal que tienes de ti, con la real, estás ganando terreno en la sanación de tu relación con tu cuerpo.

8.- Escucha tus necesidades

El cuerpo siempre nos está diciendo algo, ponle oreja y no pases de largo sus peticiones. Si tienes que descansar, comer, distraerte, hazlo, no lo postergues.

9.- Hazte de una frase ganadora

Ponla en tu espejo y léela todos los días, el sólo hecho que actives en ti palabras positiva, hará un cambio en ti que no imaginas.

10.- Busca ayuda

Si observas que estás comenzando a dar señales de obsesiones como dietas exageradas, ejercicio extremo, que no duermes y estás ansiosa todo el día y comiendo demás o deprimida a causa de tu cuerpo, busca ayuda profesional.

Si te atreves a ir haciendo estos 10 pasos clave para comenzar a relacionarte de una mejor manera con tu cuerpo, estoy segura que vas a comenzar un proceso precioso de amor propio sin escatimar, pues más allá de esas voces que nos hieren, hay una en particular que siempre nos está diciendo que nos rescatemos y es a esa a la que tenemos que escuchar siempre.

Poder enlazar nuestro cuerpo con las emociones de un modo más positivo, nos llevará de la mano a vernos diferentes, pero no porque cumplimos al pie de la letra la dieta milagro del año, sino porque encontramos en nuestro propio botón autosanador, la forma de volvernos a vincular, desde el amor, con este maravilloso e imperfecto cuerpo que tenemos y que nos hace brillar en todos los sentidos.

Por ahora me despido, pero no olvides que nos vemos la próxima semana.

Te mando un besito.

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2017-03-31T22:53:04+00:00

2 Comments

  1. Mónica Garzón Ruiz 2 febrero, 2017 at 7:30 pm - Reply

    Querida Aleja!

    Gracias por invitarme a participar en un post tan lleno de amor personal. Todas necesitamos darnos el espacio para Ser y amarnos tal cual. Aceptar que nuestro cuerpo es un instrumento con el que podemos crear.

    Ahora es la oportunidad para regalarnos unos minutos al día para dejar de lado las calificaciones y quedarnos con lo verdaderamente importante… nosotras mismas.

    Un abrazo,

    Mónica

    • Aleja Marín 16 febrero, 2017 at 10:02 pm - Reply

      Gracias a ti por este estupendo aporte que le has dado a mi artículo de esta semana.

      Estoy segura que será de provecho para sembrar nuevas flores en el camino de toda mujer que desee amarse más.

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