Enfocándote en encontrar la voz de un estilo único e inolvidable: El tuyo

 

Cuando yo era niña llevaba un cuaderno donde anotaba todos mis sueños.

En las noches lo guardaba debajo de mi almohada y en las fastidiosas y obligatorias horas de siesta, dibujaba con mi dedo en la pared, fantásticas historias que había desde antes contado en ese cuaderno.

 

Era mi pequeño tesoro y además, tenía todo para que así fuera, pues nadie estaba detrás de mí queriendo leer lo que ahí escribía.

 

La libertad total de la expresión de aquel corazón mío de siete años, tenía todos los elementos para hacer fuerte mi imaginación y no querer salirme nunca jamás de aquel estado constante de contemplación.

 

Recordar quién eras es el punto de partida para encontra tu propio estilo

 

Muchas de nosotras tenemos esos recuerdos de la infancia muy presentes y otros se nos fueron como el viento, por alguna razón en especial.

Y si te tomas un tiempo para volver a cualquier punto donde, siendo tú, en tu soledad, encontraste el mejor lugar del mundo para explayar tu ser interior y sonreir, entonces felicítate, pues tienes la capacidad a flor de piel de conectarte con quien eras antes, para entender quien eres hoy.

Esa conexión es fundamental para cimentar las bases del autoconocimiento y a partir de ahí, construir edificios monumentales, si quieres, o simplemente entender que estás en el camino correcto para plasmar a todo color y sonido, una imagen fundamentada en la esencia misma con la que creciste.

 

El mejor estilo que puedes tener, está basado en cómo demuestras tu personalidad a través de los elementos que conforman tu imagen.

 

Cuando me refiero al punto de no retorno que a veces nos lleva a tomar la decisión de un cambio frontal y sin excusas de nuestra apariencia, es porque a lo mejor, estuviste por mucho tiempo olvidándote de ti misma y resultó que al final, esa mujer que viste últimamente en el espejo, no se parecía en nada a aquella que recordabas siendo feliz.

Y los cartuchos pueden disparar en diferentes direcciones: Ya no soy la misma, tengo muchos kilos demás, no me gusta mi cabello, ya no volveré a tener el cuerpo de antes, no tengo tiempo para mí, no sé cómo recuperarme…

Ante esto te digo que, esa observación es buena.

Independientemente si son argumentos que te hacen sentir mal, eso sólo es por un rato. Lo positivo de poder entablar ese diálogo contigo, es que a partir de ahí estás comenzando un proceso de volver a establecer un vínculo sincero con tu imagen actual, tanto externa como interna.

 

No es en vano que cuando no estamos sintiéndonos bien, lo primero que juzgamos es lo que estamos viendo afuera

 

Es el reflejo externo de algo que ya estuvo rato largo gestándose por dentro. Pero uno cree que si cambia de look, las cosas van a ir mejor con tu sensación de malestar y sí, en esos momentos es cuando se asoman los deseos más profundos de cortarnos el cabello, hacer dieta y ejercicio, ir y comprarte algo de ropa.

 

Belleza efímera que nos dura uno cuantos meses y que después nos vuelven a dejar en el mismo lugar donde comenzamos.

 

Mantener y vivir de las apariencias a veces nos pasa facturas muy caras

 

Quiero que estemos claras en algo, por lo general estamos llenando alguna expectativa con el estilo adquirido.

Posiblemente todo radica en un deseo de ser aceptadas, queridas, valoradas.

Quizás también sea porque queremos de alguna manera encajar en el entorno donde nos desenvolvemos o porque simplemente nos la pasamos comparándonos y siempre vamos por más y más y más.

La publicidad también hace su función de persuasión y caemos seducidas por la moda y sus tendencias. Sentirnos que pertenecemos y que si me visto de una forma en especial, podré encontrar sosiego en las necesidades que oculta mi corazón.

 

Pero vivir de las apariencias nos pasa costosas  económicas, emocionales y físicas.

 

Podemos esclavizarnos en el intento y también pasarnos la existencia tratando de llenar huecos inmensos y muy profundos que parecen el abismo negro que ni Jacques Cousteau podría descubrir si nos hiciera una expedición interna.

Sé que sabes de lo que te estoy hablando si por un momento te estás diciendo, sí es cierto, aquellas extensiones de pelo carísimas y dolorosas, no valían la pena porque nunca me parecí a Angelina Jolie, mi ídola.

Ni las extensiones de pestañas que me hicieron ver como Clarabella, pero que me hincharon los ojos por dos semanas, me ayudaron a sentirme mejor frente al hecho de pensar que deslumbré a alguien por unos instantes, cuando en realidad, soy una mujer que se siente fantástica con sus pestañas naturales.

 

Algo pasa que nos queremos parecer a…………………………………. O más bien, creo que mi imagen ideal está orientada a vestirme con el estilo…………………………………. que dice la revista tal que es el último must de la temporada.

 

Si caíste en esa trampa, no te culpo, todas lo hacemos

 

Volver a ti es un viaje al pasado que puede hacerte sentir triste o enojada, no te lo voy a negar. Sin embargo sanas como nunca y eso es vivir en consciencia un porceso que te va a llevar a construir un estilo único e inolvidable.

Sí lo dije: La que lo va a construir eres tú, partiendo de ti y para ti

¿Tú te imaginas tener esa llave hacia un descubrimiento donde se asome la verdadera tú?

Porque tú tienes toda la información necesaria y esas herramientas son las que yo estaría mostrándote para que te encuentres otra vez, sin dejar de ser tú.

Ahora, como en este artículo quería dejarte unas sencillas claves para soltar ese yugo de estar cumpliendo con una imagen que es más que ideal que real, te dejo mis:

 

Cinco pasos para dejar de vivir de las apariencias

 

1.- Revisa cuánto estás usando la ropa para que conviva bien con el entorno en dónde te desenvuelves, pero sientes que no encaja contigo.

2.- Si te comparas todo el tiempo con las demás, ¿Qué es lo que más observas y qué pensamientos te vienen a la mente? anota todo.

3.-Conócete bien. Haz una lista con aquellos rasgos más fuertes de tu personalidad.

4.- Vístete bien. Haz otra lista analizando si tu estilo actual encaja con tu lo que anotaste en la lista del punto anterior.

5.-Investiga. Si no sabes bien sobre estilo, busca información al respecto, no sólo se trata de la ropa que llevamos.

 

Si encuentras que a lo mejor te está costando mucho cargar a cuestas el no estar expresando con tu imagen quién eres, no lo tomes a mal.

Es tu momento para buscar ayuda y comenzar este precioso trabajo que es utilizar a tu favor todo esto que descubriste para construir una mejor y más sana conexión contigo y poder manifestarla a través de una imagen personal mucho más consciente y congruente.

No dudes en escribirme, estoy para ti.

Un abrazo con cariño

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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2017-04-26T20:05:31+00:00

7 Comments

  1. Conchi S. 28 abril, 2017 at 3:26 am - Reply

    Hola Aleja,

    ¡Vaya artículo! Me ha gustado mucho el inicio, donde hablas de recordar cuál es nuestra esencia, eso que nos ha acompañado a lo largo de los años, sin abandonarnos nunca.

    En cuanto a vivir de las apariencias, considero que nunca he sido muy “fashion victim”, pero sí es cierto lo que comentabas del cambio de look, como recurso para hacer un cambio drástico. Pero, que después de un tiempo, te das cuenta de que se esfumó y necesitas volver a cambiar para sentirte de nuevo con energías y más viva.

    Analizaré esa parte, porque me has dado mucho que pensar con este artículo.

    Un saludo enorme.

    • Aleja Marín 4 mayo, 2017 at 8:49 am - Reply

      jejeje Gracias Conchi

      Mi intención es mover esa fibras tan profundas en cualquier mujer.
      A menudo se nos está olvidando la esencia de quién somos y no sólo en el vestir. Lo ves de manifiesto hasta cuando estás ante tu propio emprendimiento o en algún instante de la vida que nos mueva el tapete y nos saque del carril.
      Retomarlo es oportuno y además, con ello podemos sacar algo bueno, que nos ayude a continuar nuestro camino de crecimiento personal.

      Un abrazote

  2. Raquel 29 abril, 2017 at 11:29 am - Reply

    Aleja, siempre dando en el clavo con el autoconocimiento. Es verdad que conectar con quién fuimos de pequeñas nos ayudará mucho en el presente. Sin duda hay que parar y observar lo que ocurre dentro de nosotros.

    La verdad es que las épocas en las que no tengo claro cual es mi estilo, son épocas en las que no estoy cómoda conmigo misma así que voy a hacerte caso y voy aparar a observarme.

    Saber que estás al otro lado, da una gran tranquilidad.

    Un abrazo

    • Aleja Marín 4 mayo, 2017 at 8:46 am - Reply

      Hola Raquel

      Cuéntame qué consigues en esa observación, pues ahí de seguro vas a reparar en claves que te fortalecerán aún en los momentos bajos.

      Un abrazote

  3. Cristina 2 mayo, 2017 at 12:28 am - Reply

    Hola Aleja,

    Para mí el aspecto exterior es el reflejo del interior así que estoy muy de acuerdo contigo en lo de empezar por el autoconocimiento para desarrollar un estilo propio más allá de las modas.

    Un abrazo.

    • Aleja Marín 4 mayo, 2017 at 8:45 am - Reply

      Gracias Cristina

      Si fortalecemos esa parte tan nuestra, es innegable que vamos a poder mostrarnos de esa misma manera al mundo.

      Un abrazo con cariño para ti.

  4. Amaya 10 mayo, 2017 at 8:49 am - Reply

    ¡Hola Aleja!
    Es curioso porque si echo la vista atrás, y pienso en hace unos años, no encuentro imágenes con las que me identifique de esa manera. Tú nos invitas a viajar al pasado pero en mi caso creo que el viaje es más hacia el interior.

    ¡Qué trabajo tan bonito el que desarrollas cuando está tan bien enfocado!

    ¡Ha sido un placer leerte!

    Un abrazo

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