¿Por qué el amor propio es importante para transformar tu apariencia?

Amar es la primera palabra

No cabe duda que cuando estamos enamorados todo resplandece. Quisiéramos eternizar los momentos con el ser amado, nada nos interesa más que conocer sus más íntimos secretos, conocerlo a fondo, ayudarlo, protegerlo, cuidarlo y mimarlo.

Amar es sin duda de las emociones más significativas en el ser humano y la que más fácil se nos da. Es sentir que todo nos sonríe, que vale la pena cualquier sacrificio, amar más y más sin límites…

Si te lo expongo de esta manera, seguro me dirás que es verdad, es muy rico estar enamorada y mejor aún, ser correspondida, porque ese sentimiento cuando es recíproco, es realmente poderoso.

Ahora pienso en el amor que se tiene a los hijos y la cuenta amorosa aumenta dentro de mí con un corazón que comienza a palpitar como un caballo desbocado. Si eres mamá sé que lo sabes, no se ama a más nadie como se adora a los hijos y para ellos lo es todo.

Yo de verdad no pudiera pensar ahora en tener una vida sin mis cositas preciosas a mi lado.  Gracias a su existencia conocí un amor mucho más intenso que el que pude sentir por cualquier otra persona. Y mira que he amado con locura, soy de esas personas que quieren para siempre y quieren bien, con todos los ingredientes: Compasión, alegría, bravura, pasión, firmeza, honestidad y lealtad; aunque, para serte sincera, debería también decirte que no todo el tiempo pensé que esa manera de amar era parte de mí. Es decir, nunca me lo reconocí, sino hasta ahora, porque ahora me conozco más a mí misma y he aprendido a escucharme y sentirme en todo momento.

Amor a mí, amor a ti, amor a todos

Si me lo preguntas, la habilidad de saberse y reconocerse sólo se adquiere por disposición propia. Tienes que querer integrarlo en ti, decidir, que un día de estos vas a mirarte y decirte: Oye, quiero conocerte, perdonarte, encontrarte y finalmente…amarte.

No nos queda de otra mi reina, éste es el único camino que conozco para equilibrar esos amores que uno tiene en el afuera sin quedarte a deber en el adentro.

Tengo que decirte además, que durante muchos años estuve leyendo y escuchando sobre este tema. Muchos dicen que hay que amarse primero para poder amar a los demás, aunque, no sé a ti, pero a mí me enseñaron todo lo contrario o mejor dicho, sólo me enseñaron a querer.

Nunca nadie me dijo que había algo muy importante, que es la base de las mejores relaciones y es la que construyes contigo misma y te juro que me hubiera servido de mucho en aquellos años adolescentes –de los que ya te he platicado- donde me sentía realmente mal, perdida y triste con lo que yo era y no supe más que meter la cabeza como una tortuguita por mucho tiempo, hasta que me volví adulta.

¿Cómo poder creer en algo que nunca se te mostró y aparte de eso, construir una relación contigo misma a partir de ese descubrimiento?,

¿Cómo se hacía eso de amarse a sí misma, cómo se sanaba la autoestima, cómo comenzar?

Porque eso sí he de decirte, una cosa es que te lo digan o que lo leas y otra muy distinta es el proceso, se necesita ayuda y una franca y real gana de trabajar metiendo los ojos hacia lo más profundo y roto que tienes.

Así que fácil, lo que se dice fácil…no es.

 

 

Definiendo al amor propio

Según Wikiquote ¨El amor propio es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter.

¡Todo eso es!

Y si nos ponemos a balancear esto con lo que tenemos ahora, seguramente nos vamos a dar cuenta de que algo nos faltó.

¿Quién sería que nos quedó a deber tanto?

Pues la respuesta está más allá de las estrellas. Hay que sumergirse en el pasado para poder ver el presente más clarito y saber cómo remediar el asunto; bien sea por desconocimiento, herencia, cultura o cualquier otra cosa que te pudo haber pasado, la construcción de ese amor es hoy por hoy una cuestión tuya y de nadie más.

Si te faltó un poco, es ahora que lo puedes ir ajustando y para bien nuestro, los resultados cuando tomas las riendas y buscas sanar, son realmente milagrosos.

Razones por demás para no ser tú la primera

Como tú comprenderás, si no hemos aceptado nuestro cuerpo, difícilmente lo amaremos. Si hay algunos rasgos en ti que te provocan ponerle un telón al espejo para que pasen desapercibidos, entonces el sentimiento es de desaprobación, no de amor.

Si tuviste unos hijos y la panza creció y se estiró de tal manera que parece masa de pizza y realmente la odias al ponerte ese bikini, algo pasa por dentro y nos vamos quebrando…eso es así.

Quizás no te pase eso con el novio o con el marido, a ese ser lo amas con o sin ronquidos, con barriga, sin dientes y hasta sin cejas. Capaz que no le juzgas el cuerpo nunca y hasta te parece sexy con esos kilos demás…

Cosa que no haces contigo, nunca jamás, ni por asomo.

Claro que el amor propio se ve disminuido y por supuesto que no se te va a antojar vestirte de colores como te digo todo el tiempo que lo hagas.

No vas a querer ni pasar de largo por el probador de mujeres ni mucho menos pensar en que ya no eres de talla CH sino que te volviste mamá y con el bebé, adquiriste una suculenta talla L.

(Ahora sí quiero vanagloriarme un poco) y te digo que como yo siempre fui L, a esas alturas de los kilos de más del embarazo, no sentí que la vida estaba contra mí, al contrario, lo asumí con total naturalidad, jajajajja ¡Ser o no ser más gorda, qué más da!

¿Viste mi resignación? 😛

Y es que sí, de este lado ¨B¨ del cuerpo, se ven los kilos con una dimensión diferente y si los comienzas a querer un poquito, hasta se te hace maravilloso tener semejante voluptuosidad dejando huella en el mundo.

Cuestión que es una señal clara de que en algún momento de mi existencia, las preguntas que hice antes comenzaron a despejarse ante mí, dándome de vuelta un poco del amor que no sabía que me tenía.

En fin, al punto que voy es que hay que reconocerse, en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe…¿No crees?

Y ese conocerse es irse a tomar un café contigo, tomarte el tiempo necesario para descansar, cantar, reir, jugar y coquetear como si hubieras conocido, de repente, al amor de tu vida en el espejo del ascensor.

 

 

Tu imagen externa es expresión de tu amor propio

Si el resultado de la reflexión que he querido que hagas hoy es que te faltan áreas por descubrir en ti, otras tantas qué sanar, algún pensamiento obscuro qué eliminar, seguramente al analizar tu imagen personal actual te vas a dar cuenta que estás expresando un desamor o abandono hacia ti misma abrumador.

Si constantemente te dices estas cosas:

¨Nunca me preocupo mucho por mi peinado¨

¨Para qué comprarme ropa nueva si nada me queda bien¨

¨Si uso esa falda seguro se burlarán de mí¨

¨Eso de maquillarme o pintarme las uñas no va conmigo¨

¨A mí no me interesa saber qué ropa me va mejor, odio la talla que tengo ahora¨

¨Detesto mi cabello, no se acomoda con nada¨

¨Otras mujeres lucen mejor que yo porque son flacas¨

¨No me atrevo a hacerme un cambio porque no estoy segura de qué me va mejor¨. 

Y un montón de frases que están acompañándote durante todo el día y que no sabes cómo callar, es que estás dándole vuelo a pensamientos de desamor que están minando tu estima.

Pero shhhhh tengamos un minuto de silencio mental y pensemos en que la solución no está muy lejos de alcanzar.

En el mismo momento que comiences a volver la mirada hacia ti, comenzarás la mejor historia de amor jamás contada llena de cartitas, cupidos, chocolates, ramos de rosas y demás y de esa misma manera, mágicamente tu imagen externa te resultará diferente.

No fue que la dieta del limón hizo el milagro, tampoco que el instructor de yoga vio que podías hacer la postura del perro sin desfallecer en el intento, no, es asunto de imagen, claro que sí y es sin más, el reflejo de tu corazón liberándose al ver en ti la mejor mujer del mundo mundial que puedes ser.

La mejor mujer para ti misma, aquella que se sabe bella por el simple hecho se existir.

Lo único que cambia es la manera en cómo te estás tratando, más nada. Reconociendo tus valores, tus defectos, tus virtudes y conciliando todo esto para saber quién eres y qué quieres transmitir en tu mensaje para los demás.

Te van a dar ganas de vestirte en tus colores, salir a comprar ropas y reconciliarte con el probador ¡Date el Sí, cásate contigo!

Porque el amor propio no es algo que no traigamos, ni que hay que salir a comprar en la esquina. Nacimos con eso y fuimos aprendiendo de una u otra forma a relacionarnos con él, sea para bien o para mal, pero que ha estado ahí, calladito, esperando nuestra invitación a salir.

Así que sin más, yo sólo quiero que comiences a activar estas sensaciones de amor que seguramente le has dado a todos tus seres más queridos y que en resumen, sólo reflejan a una mujer capaz de amar a montones. Simplemente que ahora te vas a poner en un lugar privilegiado, donde nadie podrá quitarte jamás.

Por ahora te dejo con este panorama al descubierto y en el próximo artículo te cuento un poco de cómo puedes ir estableciendo esa relación contigo de forma más sana y directamente en conjunto con tu imagen personal.

Gracias por leerme

Un besito

 

 

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

2017-03-31T13:04:43+00:00

Deje su comentario