7 pasos para aumentar tu amor propio usando la imagen personal como potenciador

En el pasado, cuando llegaba el Día de los Enamorados me entristecía mucho. Le echaba toda la culpa al hecho de estar más sola que perro callejero, pero con el paso de los años fui entendiendo que el descontento que padecía tenía una raíz muy profunda que yo me negaba a reconocer.

Todo estaba en mí, para qué decirte que no.

Eso no quiere decir que lo haya superado del todo eh, aún hoy me da no sé qué comezón el 14 de febrero y simplemente lo soporto.

Me he dado cuenta de muchas cosas eso sí, pero me han costado como no te imaginas; porque entender que lo que uno trae, es de uno y de nadie más es duro y aparte, es un camino que a ratos se hace estrecho y otras tantas ancho.

La diferencia ha estado en haberme sincerado con ese dolor, cosa que me permite sanar, vivir mis emociones de modo consciente, mirarme diferente y tratarme como nunca antes, encargándome de mí.

Quiero decirte que todo este proceso ha sido liberador aunque aún me falte camino por recorrer, estoy agradecida por las heridas que me han hecho ser quien soy y darme el impulso para curarme y porque ahora puedo ver en perspectiva mi vida y la relación conmigo misma está en estado de exploración y aprendizaje constante.

La imagen también es resultado de tu mundo interior

Aunque lo haya creído secundario, el cuerpo, el cuidar de él, saber qué te queda mejor, aceptarte con tu talla que sube y baja como la montaña rusa, reconocer que eres y serás esa mujer que frente al espejo no debe juzgarse y hasta intentar cambiarte el color del cabello son señales de algo que está sucediendo por dentro.

Es ahí la fortaleza y la virtud de ir tomando decisiones que generen en ti la confianza de seguir nutriéndote con todo lo bueno que puedas tomar de la vida y usarlo a tu favor, jugando tus mejores cartas, porque en resumen, los seres humanos somos todo un compendio y cada cosa debe estar en su santo lugar para que podamos ser todos los días un poquito más felices.

Por eso hago tanto hincapié en que, sí, está bien tomar un estilo en especial, apreciar los cuerpos más torneados, matarte de hambre unos quince días sólo para entrar en un vestido nuevo que compraste de talla más chica, pero todo ese esfuerzo se dispersa en el tiempo y no se hace permanente si no estás a la par trabajando esas emociones negativas que te hacen vivir en guerra contigo.

Tu imagen personal siempre va a estar diciéndote algo, así como el cuerpo grita lo que la emoción calla y esta fusión mente-cuerpo estará cada vez más activa en la misma medida en que tú vayas acercándote a ese darte cuenta, que viene en un paquetico envuelto tipo regalo y que una vez que lo abres, está a tu lado como un fuerte y poderoso aliado en el infinito camino que es la proyección de nuestra personalidad hacia la imagen exterior.

Si te fijas un poco más en ti, es decir, si te pones atención, hay ciertas partes que desde hace rato te están diciendo que te cuides más, que te hagas cariño, que descanses y comas bien.

Lo que hace que a veces nos hagamos la sorda, la ciega y la muda ante esas señales es la incapacidad de ver nuestra propia valía sin comparaciones.

 

 

Amor propio y valoración, ése es el comienzo

En el artículo pasado te comentaba de la relación –muy directa- que existe entre el amor propio, la autoestima y la imagen personal. En él te planteaba a modo de reflexión lo que nos lleva a dejarnos en segundo plano en lo que a apariencia se refiere y como inciden estas acciones en el desmejoramiento de la relación contigo.

Es como un círculo vicioso, al que si no les hacemos caso, tarde o temprano terminará por romper cualquier tipo de vínculo positivo y amoroso hacia nosotras mismas.

Así de fatal es, pues si tu relación primera  (que es y debe ser hacia ti) está rota, indudablemente toda tú va estar cargando ese mensaje a cuestas.

Ahora bien, como te había dicho, una cosa es reconocer que necesitamos sanar ese amor propio y otra cosa es saber cómo hacerlo. Pues no sólo basta con decidirlo sino que se requiere de voluntad para tomar acciones que vayan en el día a día, mostrándote que vas consiguiendo limar esas asperezas hacia ti y por ende, sanando el vínculo que te hace sentir seguridad y confianza, piezas claves para encaminarte hacia el bienestar personal.

Un corazón roto siempre se puede curar y sanar

Ante este panorama, es importante moverte, cambiar de escenario. No es el tiempo el que se va a encargar de mostrarte el camino sino tú, tomando decisiones.

Siempre podrás pensar en tomar una terapia, sea cual sea la corriente que te agrade más, nunca dudes en abrir un proceso con un profesional si comienzas a sentir que la inseguridad se apodera de ti y que no sabes de qué manera construir un ¨algo¨ contigo de forma positiva.

En mi experiencia, las mejores terapias que he tomado han sido aquellas donde llevo muy pensado qué quiero trabajar, porque así le doy a mi terapeuta una ruta a seguir, cosa que hace que los resultados sean más rápidos y concretos.

Claro, en ese sentido mi espíritu siempre propositivo me impulsa y sin miedo lo he hecho las veces que lo he necesitado. Contactar con el dolor es revelador y sanador, de eso no me queda la menor duda y en un punto, muy amoroso, te vas dando cuenta que cuando te encargas de ti, es imposible que sientas que te estás defraudando.

Permítete encontrar la ayuda necesaria para estar cada día mejor, sin limitaciones ni complejos, porque tú, tanto como cualquier otra persona, merece vivir en plenitud todos sus días.

 

Los 7 pasos para aumentar tu amor propio usando la imagen personal como potenciador de tu autoestima

Ahora bien, además de todo lo que puedes hacer por ti a nivel terapéutico, te invito a que tomes en cuenta que cualquier acción que puedas tomar a partir de ahora, te va a ayudar a sentirte que ya estás en el camino del encuentro con esa que tú eres en realidad.

Por ahora te enumero siete pasos en concreto para impulsarte a realizarlos y que no se te haga una larga lista.

Aquí van los que me parecieron más importantes para que comiences y además, con mi propuesta adicional de que uses tu imagen personal como potenciador del cambio que quieres para tu vida; porque sin duda, cuando nos vemos bien por fuera, por dentro los sentimos igual y viceversa.

Rompe con todo lo que te impide ser feliz, el amor comienza por ti, tenlo siempre presente como una premisa en tu vida y actívate a hacer de estos poderosos pasos, un hábito a seguir todos los días.

1.- Valora tus virtudes

Estás hecha de características muy especiales tanto físicas como emocionales y bien vale la pena destacar todos estos atributos que te conforman.

¿Te gustan tus piernas? ¿Tienes una mirada deslumbrante? ¿Qué tal tu sonrisa? Hazte una lista de esas virtudes, no escatimes, sé descriptiva de lo que tienes física y emocionalmente. Escribe con total sinceridad lo que piensas sobre ti misma.

2.-Confía en ti

¿Te has pillado metiéndote el pie a ti misma?

Suele pasar, la confianza se trata de creer en ti y que lo que haces, dices o piensas vaya en relación con lo que muestras a los demás. Si te encuentras constantemente diciéndote las peores cosas y peor aún, descalificando totalmente tu apariencia o lo que usaste ese día, ponle stop a esos pensamientos, son altamente tóxicos.

3.- Enfócate en tus cualidades positivas

Ya te lo he dicho, sustituye esas frases oscuritas por unas más bonitas. Si lo repites constantemente se te hará un hábito en positivo.

4.- Toma en cuenta lo valiosa que eres

Deja de compararte y reconoce que vales tanto como cualquier otra persona. Manifiesta en ti que lo que te hace única y especial va más allá de cualquier bien material.

5.-Busca tu propia aprobación

Una de las cosas que más nos pueden desviar del camino es vestirnos para y por los demás, actuar conforme a ellos y hacer y decir cosas que agraden a otros sólo por el anhelo de ser reconocidas. Nútrete admirando tus cualidades y logros, todo eso forma parte de ti y es estupendo que te lo reconozcas.

6.- Conócete

Siempre digo que el conocerse es un poder, si tú sabes lo que te queda bien, tus colores que te hacen brillar, el corte de falda que más te va, qué rostro tienes y figura, vas a poder tomar decisiones más acertadas en cuanto a un cambio de imagen.

Si hay ciertos aspectos de tu personalidad en los que puedes trabajar para mejorar, porque no te agradan, éste es tu momento. A partir de que te conoces, puedes ir creciendo aún más desde todo punto de vista.

7.- No te limites

Si vives pensando en que todo lo que haces, dices y hasta vistes está mal, estás limitando la creatividad y expresión de tu SER.

Desarrolla en ti la habilidad de ser como una niña inquieta, juguetona, curiosa y cariñosa e integra tus virtudes a una actitud de mejora constante.

Deja tus miedos, complejos y juicios de lado, es hora de actuar conforme al conocimiento que has adquirido de ti y poner en práctica todo lo dicho.

Para fluir en armonía con lo que somos y con lo que mostramos de nosotras,es un muy buen comienzo para alcanzar la estabilidad que deseas en relación con tu autoestima, cosa que redunda en los demás y nos acerca a tener relaciones más estables y duraderas.

Anímate a vivir la transformación de tu apariencia a partir de la construcción de un vínculo sano contigo misma.

Mientras tanto, te dejo un besito con mucho cariño, nos vemos en el próximo artículo.

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2017-03-31T12:32:15+00:00

14 Comentarios

  1. Mónica Garzón Ruiz 16 febrero, 2017 en 9:57 am - Responder

    Ale:

    Me gusta todo lo que leo en tu artículo. Son 7 pasos que no nos pueden faltar cada día para sentirnos mejor con nosotras mismas. Me voy a quedar hoy con los últimos dos para mi reflexión personal.

    Para cambiar algo en tu vida tienes que conocerlo. Si quieres cambiar algo en ti, pues conócete primero para que definas qué quieres hacer. Y claro, para seguir en ese camino de transformación debes identificar tus límites y animarte a romperlos y superarte a ti misma cada día.

    Gracias Ale,

    Mónica

    • Aleja Marín 16 febrero, 2017 en 10:00 pm - Responder

      Moni gracias por tu comentario tan lleno de ese espíritu transformador que tanto nos gusta vivir y presenciar.

      Es muy cierto lo que dices, que para cambiar algo en nosotras primero hay que conocerse. Este punto nos da una certeza de que los pasos que estamos dando son más a lo seguro.

      En mi experiencia, no puede existir un buen cambio de imagen sin el ingrediente principal que es el reconocer esos pasos andados y tomarlos como bandera, para manifestarlo en el presente de un modo más amable y amoroso, expresándolo con todo nuestro ser y comunicándolo a otros a través de ese lenguaje que no dice nada y mucho al mismo tiempo como lo hace nuestra apariencia.

      Gracias por leerme y nutrirme en mi camino.

  2. Angélica 16 febrero, 2017 en 5:42 pm - Responder

    Ale: El tema de la imagen me parece profundo, te abre o cierra puertas pero a tu mundo interior! que al final y al principio es más importante antes de dar el salto hacia afuera. Una amiga viajó a la India y me comentó que algunas mujeres de ciertas castas toman el arreglo solo para “ataviar a la diosa que ya son” sin importar su tamaño, estatura, profesión o lo que sea. Por el simple hecho de Ser, ya son diosas. Tu artículo me lo recordó y me ayuda a reafirmar lo relevante que es el amor propio y la aceptación. Un fuerte abrazo.

    • Aleja Marín 16 febrero, 2017 en 10:00 pm - Responder

      Angélica:

      Gracias por escribirme. Me llena de alegría saber que estos artículos fomentan en ti las ganas de mantener siempre presente y reafirmar que el amor propio es la primera palabra.

      Ojalá todas las mujeres tuviéramos esta intención todos los días de sentirnos una Diosa y ataviarnos para eso, creo que seríamos poderosas en el buen sentido y el mundo tomaría un rumbo diferente.

      Un abrazo y me encanta que estés.

  3. Conchi 22 febrero, 2017 en 10:26 am - Responder

    Hola Aleja,

    Me ha hecho pensar mucho tu artículo. Me gusta lo que planteas de representar con nuestra imagen lo que somos por dentro. Creo que de los pasos que has compartido, tendría que centrarme sobre todo en trabajar el punto 4. Hace tiempo que mi exterior no me representa, ni acaba de gustarme, pero creo que para cambiar, primero hay que aceptarse y tratar de verse siempre bien. Así el camino de transformación será más llevadero.

    Gracias por los consejos 🙂

    Un abrazo.

    • Aleja Marín 22 febrero, 2017 en 11:26 pm - Responder

      Conchi

      Qué gusto que me hayas escrito.
      Lo más importante es que tú encuentres el momento de decidir cuándo vas a comenzar a hacer esos cambios.
      Nuestro ser y esa mujer que se ha escapado un poco de ti, siempre está a la espera de que actives los mecanismos para volverla a encontrar, es como una vieja amiga a la que anhelamos ver y que está esperando la invitemos a salir.
      Tengo un artículo sobre la aceptación de la imagen corporal, que quizás te pueda ayudar a saber por dónde seguir tu camino de reencuentro.

      http://alejamarin.com/hablemos-autoconcepto-e-imagen-personal/

      Gracias por leerme

      Un besito
      Aleja

  4. Alexandra Dacier 22 febrero, 2017 en 4:08 pm - Responder

    Yo soy una fiel predicadora del amor propio. Me encanta este post. El amor propio es un camino del día a día, no necesitamos ser perfectas. Y cuando aprendamos esa verdad podremos aplicar estos puntos tan importantes que nos dejas.
    Me amo, me acepto y le doy el valor correspondido a todo lo que soy y busco en la vida. Excelente reflexión. Vamos a queremos un poco más.
    Saludos.

    • Aleja Marín 22 febrero, 2017 en 11:31 pm - Responder

      Alexandra

      Justamente la base de la que podemos partir, para que la relación con nosotras mismas vaya hacia el exterior de manera congruente con quiénes somos, es comenzar por el amor propio.
      Creo que para sanarlo hay que tener en cuenta nuestra historia de vida y unas ganas enormes de encontrarnos con esas partes quizás oscuras, que no nos dejan avanzar.

      Gracias por leerme y me encanta que estemos en sintonía con estos pilares funadamentales en el desarrollo humano.

      Un abrazo
      Aleja

  5. Amaya 23 febrero, 2017 en 1:26 am - Responder

    ¡Hola Alejandra!

    ¡Qué valiente es la primera parte de tu email! Hacer ese trabajo interior y, sobre todo, reconocerlo no siempre es fácil. Lo bueno es que si llegas a ese camino, ya no hay marcha atrás porque descubres un montón de cosas buenas, otras dolorosas, pero que siempre te abren los ojos para mejorar.

    Imagino que hacer todo lo anterior sin tener en cuenta también nuestro cuerpo, hace que algo falle, que esté cojo. Lo bonito es dar importancia a trabajarlo en su conjunto, para alcanzar el equilibrio. Los 7 pasos que nos propones es una buenísima herramienta como no dejarlo pasar ¡haré una buena revisión!

    Un abrazo

    • Aleja Marín 23 febrero, 2017 en 11:24 am - Responder

      Amaya

      Muchas gracias por leerme.

      Sí es muy cierto lo que dices, cuando no logramos integrar mente-cuerpo y emociones algo nos falta para tener esa plenitud que tanto ansiamos tener.
      En cuanto a la imagen personal, viene siendo el reflejo de todo este proceso, lo tengamos abierto o no y un muy buen catalizador de qué tan abandonadas nos sentimos.
      Me va a encantar que pongas en práctica estos consejos y que me los compartas por favor ¡Me gusta mucho ver el avance de cada mujer que va decidiendo sentirse más a gusto consigo misma, por dentro y por fuera!

      Un abrazote

      Aleja

  6. Raquel 23 febrero, 2017 en 11:38 am - Responder

    Cómo siempre, cuánta razón tienes, Aleja. Me viene de perlas tu lista, para no olvidar y sobre todo para no despistarme. Siempre me gusta mucho tu forma de llegar al exterior desde el interior, ese recordarte que antes que nada hay que aceptarse.

    Un abrazo

    • Aleja Marín 23 febrero, 2017 en 6:56 pm - Responder

      Querida Raquel ¡Gracias por tus palabras!

      Deseo de todo corazón que los siete pasos estén presentes en ti, sobre todo en esos momentos donde andamos tan a las carreras que se nos olvida que parte todo de nosotras, como en el aro del infinito, de afuera hacia adentro y de adentro hacia afuera.

      Te mando un abrazo con mucho cariño

      Aleja

  7. Gabriela 23 febrero, 2017 en 1:02 pm - Responder

    Hola! es la primera vez que vengo por acá, y me llevo un lindo sabor de boca, es de esos post que tengo que volver a leer.
    Lo mejor es aprender a aceptarnos y a querernos, y yo soy partidaria de pensar que lo que hay adentro hay afuera.
    Muchas gracias, un saludo!

    • Aleja Marín 23 febrero, 2017 en 6:55 pm - Responder

      Gaby:
      Cuánto me alegra que te hayas dado una vuelta por mi blog y te lleves tan buen sabor de boca.
      En mi experiencia, volver la mirada hacia el centro de nosotras mismas es el camino de retorno que necesitamos para tomar el impulso que necesitamos en pro de la transformación.
      Espero que te animes a tomar la decisión, si estás en esa búsqueda, pues la vida siempre nos está dando señales de que la mejora es continua y para siempre.

      Un abrazote
      Aleja

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