10 razones que te harán buscar una asesoría en Imagen Personal

Una necesidad latente que se manifiesta todos los días

 

Tuve la idea de escribir sobre este tema desde que terminé al artículo de la semana pasada.

Por una razón u otra, no lograba hilar la ideas y de verdad lo postergué hasta que llegó el momento de sentarme a escribir.

Comencé con mi ritual de siempre: Música tranquilita (Elegí a Barbra Streisand y su álbum de canciones de películas), audífonos (Para que las voces de los niños revoloteando por la casa no me desconecten del mensaje) y abrí el Word.

Hoja en blanco e ideas por resolver…

Casi siempre estoy esperando la inspiración que me haga soltar las letras y poder desarrollar de manera clara lo que vengo a contarte, pero hoy no sé…las musas pasaron de mí como bien diría el buen Serrat.

 

Suele pasar, sin embargo me sirvió  para reflexionar…

 

La cuestión es que, así como yo me he puesto a darle vueltas al tema y he girado más que el tic tac del reloj para exponerte mi punto de vista sobre las razones que nos llevan a tomar la decisión de elegir una asesoría en imagen personal, lo más seguro es que tú, desde hace rato estés haciendo lo mismo con la decisión y no terminas de comprender qué clase de descontento, vacío o aburrimiento, es lo que te lleva a postergar un cambio que estás necesitando.

 

Transformarse no es cosa fácil

 

Seguro que sabes lo que es la zona de confort ¿verdad? la conoces perfecto, vives con ella, la hueles, casi la percibes a colores y puedes describirla al más mínimo detalle.

Esa perversa nos congela. Le tenemos miedo al cambio, ante él no sabemos qué hacer, la incertidumbre se apodera de nosotras y al parecer, pensamos que lo ¨seguro¨, es mejor que aventurarse a destapar heridas, a trabajar conscientemente y a deshojar la margarita una vez más.

 

Me quiero, no me quiero

 

Sé mucho de este tema. He estado ahí, florecita en mano, buscando amor, pensando en que cuando ya quede el último pétalo voy a poder tomar la decisión que me hace falta –como que si la margarita fuera una bola mágica- y tuviera el poder de decidir por mí lo que yo necesito para mí.

 

 

Tampoco es que nos ayuda mucho el entorno, quizás hemos estado pensando o sintiendo el descontento, pero el trabajo y hasta la familia, son nuestros más grandes detractores y se encargan de llenarnos de más dudas en la mayoría de los casos.

Estas paredes emocionales, son las más difíciles de mover y hay algo más, nos dejamos al último en la lista…

 

Y la lista es larga, mi cielo

 

Como aquella de los propósitos de año nuevo, donde juras y perjuras que vas a bajar cuarenta kilos en un mes y hacer fitness cinco veces por semana, porque sí, uno cree que ahí está lo más cercano a la felicidad cuando estás pasadita de peso.

 

La felicidad es comerse un buen trozo de pastel y no sentir culpa por ello. He dicho.

 

También lo es, poder cumplirse las promesas y entender, que a veces mirarse al espejo con ojos bondadosos es posible, así, sin trucos mágicos y sin que tengas que recurrir a ver la foto del mismísimo George Clooney pegada en la esquinita, diciéndote que tú eres la más bonita de todo el reino.

 

Eso se hace tomando decisiones y sustentándolas, asumiendo que un cambio progresivo te caería muy bien.

 

Y tú estás para buscar tu bienestar..¿O no?

¿Por qué razón?

 

Has de haber notado en diferentes ocasiones una necesidad de sentirte mejor contigo misma. Esa sensación es infinita; nos juzgamos mucho, presionamos, nos decimos cosas realmente tristes y crueles, con una voz que retumba en cada espacio de nuestro cuerpo.

 

Sin embargo, todas tenemos algo -una chispita o no sé qué- que nos lleva a tener la certeza de que ese malestar tiene remedio y que vamos a encontrarlo.

 

Eso es mi idioma es esperanza y según sé, es la última que se pierde.

 

Puedes verla y sentirla ahí, en ese lugar privilegiado que son tus muslos, en la redondez de tu existencia o quizás en las hendiduras que dejan desnudos los huesos. Tú tienes la clave del porqué no te decides a buscar la manera de enamorarte de ti.

Es la costumbre del dejarte pasar, pues aprender a lidiar contigo y de la que tal vez eres tu peor enemiga, te ha costado.

Porque eso sí, aprendemos a relacionarnos, mirándonos desde diferentes ángulos y quizás, si nos descubrimos en uno más tranquilo, también ahí solemos quedarnos.

 

Te digo algo más: Con nuestra Imagen Personal, también nos autoengañamos

 

Como en las buenas relaciones de amor-odio hay días buenos y otros malos donde decimos: ¨No es tan feo lo que sucede, puedo soportarlo¨. Y vamos haciéndonos eso de engañarnos con la mirada, comiendo hojas de lechuga y escuchando audios de autoayuda que nos hacen sentir un poquito mejor…

Aunque sea sólo por un rato.

Sólo puedo decirte que va a llegar el día en el que ya no puedas mirarte de soslayo.

¿Y qué hago con mi imagen?

Si desde hace tiempo tienes ese diálogo interno que va subiendo o bajando de niveles y el descontento interno no puedes taparlo –por más que quieras- con el asomo de una imagen propia de descuido o de exageración, quizás estés ubicada en la frágil sensación de no hallarte en ninguna parte.

En pocas palabras, te estás borrando.

 

 

Y aunque se trate de la escena de una película que no has querido ver, el comenzar a no buscarse para encontrarse, se puede convertir en una estación en donde podemos sentarnos y quedarnos estáticas viendo el tren de la vida pasar.

La insatisfacción habita en ti y puede ir alimentándose de momentos en los que tu descontento crezca y aunque vayas a gastar medio sueldo en la tienda de moda, no vas a poder llenar el vacío que representa tener una desconexión contigo misma.

Y aquí es donde se mezcla el desconocimiento con el abandono, con bombardeo de pensamientos terribles sobre tí y lo ¨fea¨ que te pusiste estos últimos años.

 

Empieza la guerra y es donde perdemos el norte y el ánimo efímero que dio el irse de compras.

 

Así que con tal de que aclaremos que esa sensación puede verse canalizada hacia lo positivo, redundando en cosas buenas para ti, quiero que tengas a la mano una decena de buenas razones para recurrir a la asesoría de Imagen Personal, viéndola como algo tangible, realizable, alcanzable y además, costeable para ti, pues estamos hablando de darte la oportunidad de saber qué hacer contigo, tu cuerpo y tus emociones cuando se te atraviesa esa tú frente al espejo.

 

Cuándo es el momento de pedir ayuda, es decir S.O.S con E y C de Estilo y Color incorporado

(así con letras mayúsculas)

Más allá de las señales emocionales, llegamos a un punto donde el agua se desborda y necesitamos canalizar ese caudal, a modo que el panorama cambie progresivamente, pues la ventaja de contar con un asesor de imagen, es poder ir construyendo estrategias donde ganes mayor protagonismo, confianza y seguridad en que las herramientas que te está proporcionando, no se te van a olvidar con el tiempo.

Vamos a ir enumerando las razones para que puedas ver si necesitas en este momento buscar apoyo.

¿Estás preparada? espero que sí.

Si te encuentras aquí:

1.- En un nuevo proyecto donde tú eres la marca.

2.- Pasando un cambio de trabajo o de posición dentro de éste.

3.- Deseando reencontrarte contigo misma.

4.- Olvidando darte un lugar en tu vida.

5.- No sabes si tu imagen es congruente con tu personalidad.

6.- Te cansaste de pelear frente al espejo.

7.- Quieres un cambio pero no sabes por dónde empezar.

8.- Gastas en ropa y sigues viéndote y sintiéndote igual.

9.- Quieres proyectar todo tu potencial.

10.- Cambió tu vida y tú y ella se fueron por lugares distintos.

 

Y hasta ahí le paro, aunque sé que esta lista puede hacerse más larga. Si dijiste que sí a dos o más, ¡Ya estás en el camino de saber qué hacer!

Eso significa que los primeros pasos los estás dando, a lo mejor sin darte cuenta, pero ahí están.

Ahora bien, enumeremos los beneficios de hacer posible tu cambio de Imagen:

a) Podrás verte teniendo la posibilidad de comunicarle a todo el mundo lo increíble, talentosa, brillante, inteligente y segura de ti que eres, sin mediar palabra.

b) Te sentirás, dueña de una imagen congruente contigo y enfocada en hacerte lucir siendo quien eres y sin ponerte una máscara todos los días. (Dejemos eso para el Carnaval)

c) Ya el mundo está muy lleno de clones ¨fashionistas¨, por lo que necesitamos más autenticidad y menos copias.

d) Harás más compras conscientes y bien pensadas, ahorrarás dinero al saber qué ponerte. Como te conté en mi artículo y que puedes leer aquí:

  °°°°Los mejores secretos se guardan en el closet de una mujer°°°°

 

e) Reforzarás y mejorarás tu autoestima, porque cuando te ves bien, te sientes bien.

Recuerda siempre que un buen asesor de imagen buscará las maneras de que tú descubras tus fortalezas (internas y externas) y las traducirá en habilidades prácticas y coherentes, que te lleven a obtener mayor seguridad a la hora de expresar tu personalidad al vestirte y presentarte ante los demás.

Una persona no es sólo un cuerpo y un rostro, la mejor imagen que podemos mostrar es aquella donde se integran otros factores personales y emocionales.

No se trata de tener un guardarropa de celebridad, ni de hacer un gasto excesivo en prendas de marca, sólo porque están de moda. La verdadera imagen se gesta a un nivel mucho más profundo y la superficialidad debe quedar descartada.

Eso déjalo para la revista que hojeamos cuando estamos en la sala de espera.

Si tú comienzas por sentirte bien, cambiando tu actitud, vas a poder observar los cambios que irás teniendo con alegría, naturalidad y confianza, además de irte acompañando de la forma más bonita y amable en este camino donde serás siempre tu mejor amiga y confidente.

¿Quién con un amor así no dejaría de deshojar margaritas?

Así lo creo y lo veo.

Espero que sea de provecho para ti esta ventana que se abre hoy.

¡Nos vemos en el próximo artículo!

Te envío un besito con todo mi cariño.

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2017-04-01T13:49:06+00:00

2 Comentarios

  1. Raquel 24 noviembre, 2016 en 9:45 pm - Responder

    Sin duda Ale, es un regalo poder contar contigo, tus reflexiones no solo me hacen pensar sino que logran que poco a poco me vaya reencontrando y algún día llegaré a ti, libre y con ganas de brillar. Un abrazo por este recorrido tan necesario.

    • Aleja Marín 25 noviembre, 2016 en 4:01 am - Responder

      Querida Raquel:

      Me encanta que me dejes acompañarte en este camino.
      Las luces van a encenderse cuando sea tu momento y aquí estaré.

      Un abrazo con todo mi cariño

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